dom. Sep 26th, 2021

Paulo Pedro Cuéllar

La violencia y la delincuencia, nace adentro de los hogares y escurre-gotea por las tuberías de la sociedad.

Y lejos de remediar las fugas, las grietas son cada vez más.

Y es que la violencia y la delincuencia se reproducen y se propagan por un solo factor predominante: la ausencia de padres y madres.

Ningún gobierno, por más espurio que sea, es culpable de la falla estructural del sistema de enfriamiento que debiera producir funcionalidad y armonía a la vida cultural de una sociedad.

Dejemos de disparar sin puntería.

Culpar a los gobiernos, es como culpar a las balatas del calentamiento del radiador sociocultural.

Culpar a los gobiernos de la crucifixión de La Paz, es como exonerar a pilotos de toda culpa ante el asesinato de Jesus.

Por Admin

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