lun. Sep 27th, 2021

Por Salvador Hernández LANDEROS
Conste, no es mofa ni pitorreo contra el Secretario de Seguridad Pública, Aldo
Fasci, sino a la falta de tacto y oficio de su jefe al exhibirlo como un regañado.
Claro que en cualquier trabajo o función hay regañadas cuando un funcionario
o empleado se equivoca, pero el hacerlas públicas, más bien suenan a exhibidas.
El ego de Aldo está lastimado, herido. No faltará quien le recuerde la forma en
que él exhibió a Gilberto Marcos, al regañarlo y decirle que era un “peli-teñido”
A lo mejor, otros han de pensar que el Bronco-Gobernador, con eso se cobró el
que Aldo lo amenazara con renunciar si no le entregaba el total control de SSP.
Hemos dicho que Aldo tampoco es un comunicador. Su lenguaje es limitado.
Sabe tocar el piano, pero ello no lo hace culto ni le da leguaje fino, de linaje.
No dudamos que en otras funciones le hayan dado a Aldo sus regañadas, pero
ni Rogelio Cerda Pérez ni José Natividad González Parás las hicieron públicas.
El que Fasci se expresara como lo hizo, no es nuevo. Así es él. Ha hecho otras
declaraciones más torpes, pero a lo mejor su jefe no andaba de buen humor.
Eso tiene que valorarlo el Secretario de Seguridad Pública. Hay diferencia entre
sus anteriores jefes y el actual. Dicen que “La calidad de la melcocha es mucha”.
“Se equivocó Aldo Fasci y le di una regañada”, dijo en forma esquiva el
Gobernador, Jaime Rodríguez Calderón, a los reporteros.
Ojalá qué por la exhibida, que ante los medios de comunicación le dio “El
Bronco” a su Secretario de Seguridad, éste no le vaya a revirar con su renuncia.
Imagínense que Aldo, como es él, salga y diga. “Sí, yo me equivoqué. Me voy”.
chavalolanderos@yahoo.com.mx

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