sáb. Nov 26th, 2022

David Casas

Monterrey, N. L.- Tal y como él quería, su funeral ha sido un ambiente festivo, amenizado por su propia música, con el baile de sus seguidores; el vallenato y los bailes propios de los regios que desde la época de los setenta instauraron un estilo único de bailar también la cumbia.

Pero también se cumple uno de sus deseos, el que, en principio, su despedida sea solamente para la familia, así lo confirma su viuda Juanny Ortiz, mientras un cerco de seguridad impide el acceso a medios de comunicación y a los fans de “Rebelde del Acordeón”.

Por momentos las capillas Marianas, de la agencia funeraria Gayosso parecen no enmarcar un sepelio, hay desde luego caras tristes, llantos, abrazos, pero luego vienen los recuerdos del legado de Celso Piña, el hombre que surgió de las barriadas de Monterrey, de una zona brava, el Cerro de la Campana.

Aparece Alejandro Zea, quien desde el 2008 manejó la carrera de Celso en la disquera La Tuna, viste una camisa de corte tropical, como lo quería el cantante, dice.

Recordó que tuvo la oportunidad de hablar con Celso momentos antes de su deceso, quien le dijo que su visita al hospital privado era para realizarse unos estudios por el malestar que sentía desde hace días.

Una familiar de Celso, confiesa casi en secreto que la carrera de Celso Piña se despegó, “inició más atrás, muy atrás cuando tomó las riendas como representante Rubén Mojica, (fallecido hace poco más de un año), quien lamentablemente rompió relaciones con el rey de la cumbia vallenata”,

“Y, es más, se adelanta, toda esta nube de reporteros, de cámaras de televisoras y demás, se debe a Rubén quien siempre se relacionó con los medios de comunicación, con todos se reunía. Mojica fue amigo de los periodistas también y por un tiempo representó a José José en esta zona norte”.

A la agencia funeraria llegan los famosos como Federico Caballero “El Pipiripau”; también los arreglos florales, las coronas de la Banda El Recodo y Sonora Dinamita entre otros.

“Conocí a Celso cuando éramos bien chavos; hizo como 30 producciones para nuestra empresa. Lo invitamos a que grabara con nosotros el tema ‘Pégale, Papá’ y nos dijo que sí. Tuvimos una gran hermandad y una gran armonía”, comentó Caballero, vocalista del grupo Los Plebeyos.

Aunque creció en la Colonia La Campana, colindante con la Independencia, Celso Piña regresará al barrio que lo vio crecer y el sábado en una misa de cuerpo presente en la Basílica de Guadalupe, podrá asistir todo mundo. 


 La Tuna Group, convocó para rendirle un homenaje al músico que contagió con su cumbia vallenata México, Estados Unidos, Europa y Asia. 

“Agradecemos todas sus muestras de cariño y solidaridad ante la partida de nuestro querido amigo Celso Piña ‘El Rebelde del Acordeón'”, dice el comunicado.

“Invitamos a todo el público a participar en su último adiós a través de una misa de cuerpo presente este sábado 24 de agosto a las 12:00 en la Basílica de Guadalupe, ubicada en la colonia Independencia en Monterrey, Nuevo León, donde celebraremos su vida, su legado y su cumbia como se lo merece”.

En la casa donde creció Celso, en lo alto del Cerro de la Campana, un gran moño negro fue instalado al frente y los vecinos del barrio bravo lo recuerdan con cariño, pues “nunca se desapegó, regresaba con eventualidad”.

El código de vestimenta, tropical como lucen los cumbianberos y los vallenatos fue respetado por muchos. Y decenas en las afueras de la funeraria bailaron y cantaron, se emocionaron y se prendieron cuando con sus instrumentos tocaron la cumbia sanpuesana.

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