Por fin adiós a Topo Chico; se acabó el terrible penal

David Casas

Monterrey, N. L.- Oficialmente terminaron 76 años de horror, crimen, rebeliones, autogobierno y los sucesos más oscuros cuando El Bronco cerró el portón del Penal del Topo Chico, con la promesa de que estos hechos no se repetirán nunca más en el resto de los penales de Nuevo León.

Se informó también en la ceremonia oficial de cierre que las instalaciones serán abiertas al público en general para que las visite.

Mientras arranca el proyecto para construir un parque los ciudadanos podrán visitar de forma temporal las instalaciones del lugar con recorridos gratuitos a través de la Secretaría de Turismo.

El siguiente año, deberá de estar funcionando y mientras tanto se abrirán un mes y medio las puertas para las visitas de ciudadanos, reiteró Jaime Rodríguez Calderón.



El Gobernador Rodríguez realizó la clausura del recinto que se convertirá en un parque y en el Archivo General del Estado y cuya regeneración del espacio tendrá una inversión inicial de 50 millones de pesos, los que provendrán de un superávit del Parque Fundidora.

“El autogobierno no va a regresar, porque tomamos la decisión de no más extorsiones a los presos y a sus familias, que han perdido parte de su patrimonio, además de su tranquilidad”, comentó.

Por su parte, el asesor penitenciario, Eduardo Guerrero reforzó la declaración del gobernador del Estado y asegura que el autogobierno de Topo Chico no se replicará en el Cereso de Apodaca porque se regirá bajo normas distintas que impedirán que se formen grupos de reos que tomen el control del recinto.

“Las condiciones de infraestructura son distintas en el penal de Apodaca, se trabaja con procedimientos que permite que sea más complicado la discrecionalidad de los oficiales o cualquier autoridad. Hoy el gobierno tiene el control total de los centros, no hay por qué estar preocupados de que Apodaca se convierta en otro Topo Chico, yo les aseguro que no será así.

Durante el evento, se proyectó un video en donde se mostró lo que será la nueva vocación del edificio de más de siete décadas de antigüedad.
Como cierre del evento se realizó el protocolo para el retiro de los últimos 150 internos hacia el Cereso de Apodaca y después El Bronco cerró el portón principal.

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