Hanna paraliza NL; se suspenden actividades laborales y transporte

*Provoca inundaciones y caos en la zona metropolitana

*Llueve como nunca

Monterrey, N. L–  En Nuevo León se suspenden actividades laborales y el transporte público este lunes, ante la contingencia provocada por Hanna que ha dejado desastre. 

Por ello, ante la contingencia por el impacto de Hanna en la zona metropolitana regiomontana se suspenden las actividades  laborales en el gobierno estatal, en las empresas esenciales activadas por Covid-19 y el transporte urbano público. 

La decisión la tomó el gobernador Jaime Rodríguez Calderón tras reunirse con personal de Conagua que le informó que seguirá la lluvia este lunes. 

“Por tal motivo he decidido que este lunes no será conveniente realizar actividades de gobierno, así como actividades de las empresas esenciales que actualmente estén activadas por el COVID19 y que tampoco esté en operación el transporte público”.


“Las condiciones no son favorables y no habrá condiciones seguras de circulación; el riesgo es mucho. Es lo más prudente para evitar poner en riesgo a la población”.


Hanna dejó inundaciones en el Monterrey metropolitano, viviendas anegadas, daños a la infraestructura, cierre de cruces viales, arroyos y ríos desbordados y, por lo menos tres personas desaparecidas. 

Miguel Ángel Perales titular de Protección Civil estatal dijo que se rescataron al menos ocho personas de las corrientes, según el recuento que se hacía al filo de las 22:00 horas.


Miles de personas quedaron sin energía eléctrica por horas y el transporte urbano se suspendió desde las catorce horas. 

El caos en los municipios se agravó tras desbordarse el arroyo Topo Chico, el río Pesquería y a negarse las avenidas que arrastraron a su paso vehículos y personas. 

Para las 22:00 horas se reportó que el agua empezaba a inundar viviendas de las partes bajas metropolitanas como son Apodaca, San Nicolás y Escobedo así como un sector de Monterrey. 


Decenas de vehículos quedaron varados al mojarse el motor, otros fueron arrastrados por el agua y sus ocupantes rescatados. 

El cauce del río Santa Catarina que atraviesa la zona metropolitana tenía ya el 60 por ciento de su capacidad en tanto seguía la lluvia que aumentaba el cauce en otras vertientes y arroyos.


Por la mañana del domingo las rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora arrancaron árboles, derribaron panorámicos, cables de energía eléctrica, de telefonía y postes. 

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