jue. Dic 8th, 2022

Clara Villarreal

Inicia como la humedad, y cuando menos nos damos cuenta, nos invade. Hoy en día escuchamos mensajes que continuamente van dirigidos a ser cálidos con nosotros mismos, a darnos tiempo y espacio, a que aprendamos a como llevar la vida con más serenidad, pero ¿qué pasa cuándo llevamos esto al extremo de la serenidad? Al principio no lo notamos, pareciera como un día que simplemente no tenemos tanta energía. Quizá no desayunamos o no dormimos bien. Nos inventamos justificaciones para entender que ese día no pensamos con tanta nitidez ni nos movemos con suficiente agilidad. Pero con el tiempo esto se va repitiendo de un día al otro, y luego aquello se repite varias veces por semana, luego son un par de semanas al mes hasta que dejamos de detectarlo, porque el cansancio se volvió algo normal. El agotamiento se volvió parte de la cotidianidad, y entonces, dejamos de percibirlo como algo fuera de lo común. Pero estar cansados todo el tiempo no es normal. Se trata del Síndrome de Fatiga Crónica y está plenamente documentado. Las causas todavía no se conocen al 100%, se ha investigado sobre estrés, enfermedades autoinmunes o algunas infecciones. Esto se trata de un padecimiento real. No son chiflazones o simple pereza. En muchos casos el cansancio crónico se debe por no detenernos cuando el cuerpo nos pide una pausa. Se pierde esa sintonía y luego pasa la factura. Una forma de detectarlo es cuando no se tiene actividad física. Pero como en todo siempre hay el lado bueno, y es que hay una manera de vencerlo. Comenzamos con pensamientos positivos, poco a poco, con bondad hacia nosotros mismos, pero con el compromiso de ir recobrando la energía, la motivación y las ganas de recuperar la agilidad. Volver a tener la energía que nos caracteriza cuesta… no va a ser cosa fácil porque después de un letargo prolongado todo se siente más cuesta arriba. Pero estoy convencida que poco a poco de esfuerzo al final valdrá la pena. Ejercicio suave pero constante, iniciando 15 minutos al día, escuchando las necesidades de nuestro cuerpo, darnos suficiente tiempo para recuperarnos, comer alimentos sanos y darnos un espacio para meditar son acciones que nos permitirán sacudirnos la pereza crónica y llenar la batería con la mejor de las energías. Y tú, ¿tienes pereza crónica? Twitter: @claravillarreal contacto@claravillarreal.com

Por Admin

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