jue. Dic 8th, 2022

Abel Moreno López

El 5 de marzo es una fecha de la mas alta trascendencia para los nuevoleoneses. En esta fecha recordamos la promulgación en 1825 de la Constitución Política del Estado de Nuevo León, en el inicio de la vida republicana en nuestra Entidad.

Apenas un año antes México había surgido como una república federal, producto de la Revolución de Independencia. En ese marco desde mayo de 1824 se había decretado que el antiguo Nuevo Reyno de León en lo sucesivo se integraría como una entidad Libre y Soberana adoptando la denominación de Estado de Nuevo León.

El momento histórico en que se da la creación de nuestro Estado como parte integrante de la Federación y la consecuente instalación del Congreso Constituyente, tiene un especial significado y una enorme trascendencia, dado que la nación vivía momentos de definición. Lograda la independencia y superado el retroceso que representó el efímero Imperio de Iturbide era necesario determinar el rumbo de la nueva nación independiente, optando la representación nacional por un sistema republicano federal.

Como primer efecto de su creación, el naciente estado tiene que darse su propia Constitución. Para ello crea e instala el primero de nuestros cinco Congresos Constituyentes, cuyos integrantes son recordados como la simiente de esta institución soberana. Ellos son: Dr. José Francisco de Arroyo, José María Gutiérrez de Lara, Lic. Pedro Agustín Ballesteros, Lic. Juan Bautista de Arizpe, Lic. Rafael de Llano, José María Parás, Juan José de la Garza Treviño, Antonio Crespo, José Manuel Pérez y Pedro de la Garza Valdés. Así como José Andrés de Sobrevilla, Pedro Antonio de Eznal.

Estamos cerca de que nuestra primera carta magna y la tradición constitucionalista que de ella deviene cumpla su primer bicentenario, por lo que se estima se debe rendir merecido homenaje a los Diputados integrantes de sus Congresos Constituyentes, por la trascendencia de su quehacer al dotar a nuestro estado del basamento jurídico para regular su convivencia y promover su desarrollo.

La Constitución de 1825 vino a ser no solo el acto jurídico que formalizaba la creación de Nuevo León como entidad federativa, sino también un motivo para fortalecer los lazos de unión y solidaridad de la sociedad nuevoleonesa.

En los trabajos de aquel Constituyente, se identifica y advierte el espíritu liberal, justiciero y vanguardista que distingue desde siempre a los hijos de esta tierra. Los Constituyentes de 1825, cuyo principal producto legislativo fue el texto constitucional que hoy se recuerda, dieron a la comunidad nuevoleonesa de su tiempo, un instrumento para la convivencia social en el origen de nuestra vida republicana.

La Constitución de 1825 señalaba que había sido dictada para el para el bienestar de los pueblos e individuos que integran el estado. En 274 Artículos divididos en 21 Títulos, aquella primera Ley Fundamental estatal, entre otros aspectos relevantes describía las partes integrantes del Estado, señalaba que la religión que profese el Estado fuera perpetuamente la católica y que previamente a las elecciones se imploraría el auxilio divino para el acierto.

Las elecciones de Gobernador deberían realizarse cada dos años por los Ayuntamientos; y se contemplaba la existencia de un Vicegobernador, que supliera las faltas del Gobernador.

Se estatuía la creación de una Junta Consultiva que aconsejara o asesorara al Gobernador en todos los asuntos de importancia.

Se preveía la Revocación de mandato a través de la formación de un Tribunal de Censores para juzgar a los funcionarios que incurrieran en faltas, cuyo efecto era la revocación de los poderes públicos;

Se adopta como forma de gobierno la República Representativa, Popular y Federada. Se establece desde entonces la división de poderes públicos en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, preceptuando que: “Ni los tres, ni dos de ellos, pueden jamás reunirse en una sola persona o corporación, ni el Legislativo puede nunca recaer en un solo individuo.” 

Se garantiza la libertad de escribir, imprimir y publicar las ideas políticas, sin necesidad de licencia, revisión o aprobación alguna anterior a la publicación, bajo las restricciones y responsabilidad que establezcan las leyes.

Se estatuye que el Estado garantice a todo individuo habitante, la seguridad de su persona, propiedad y demás bienes y derechos que le pertenecen. 

Se acepta un sistema rígido para modificar la Constitución, pero se sentencia: “Nunca podrán reformarse los artículos referentes a la libertad e independencia del estado, su religión, forma de gobierno, libertad de imprenta y división de poderes.”

Es de destacar que nuestra Constitución, estableció desde entonces, el derecho de iniciativa de los ciudadanos, tema que apenas ha sido incorporado a la constitución federal hace pocos años y todavía acotado.

La Constitución de 1825, es desde la perspectiva de quien esto escribe, un texto histórico fundamental, pero también, es la base de cimentación sobre la que se han construido nuestras instituciones públicas, por lo que recordar en fecha, este aniversario de su promulgación, compromete a que los legisladores actuales sigan el ejemplo de quienes antes de ellos han transitado por el Poder Legislativo.

El mejor homenaje para los Constituyentes de 1825, es sin duda, mantener la vigencia del sistema constitucional y que la labor legislativa sea reflejo del sentimiento y aspiraciones de la sociedad nuevoleonesa.

Debe entenderse que se conmemora no un acontecimiento histórico enterrado por el tiempo, sino un proceso que dio origen a nuestra vida institucional y determinó como senda y destino de los nuevoleoneses, una vida apegada al derecho, en pos de la justicia y el progreso.

El 5 de marzo de 1825, Nuevo León inició su tránsito, por la ruta del derecho, hacia un destino superior. Casi 200 años después aquellos legisladores que hicieron posible la Carta Magna inicial bien merecen el reconocimiento y homenaje de los nuevoleoneses de nuestro tiempo… ¡Honor y Gloria a los Constituyentes de Nuevo León!…

Por Admin

Un comentario en «¡¡Habemus Constitución!!»
  1. Siempre importante recordar estas fechas, más en un momento en el que las diferentes fuerzas políticas valoran renovar tan importante documento.

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