dom. Jun 26th, 2022

Por Salvador Hernández LANDEROS

Mientras unos dicen que “donde aprietan, no chorrea”, otros replican que, “el que con leche se quema, hasta al jocoque le sopla”.  Ya lo estamos viviendo.

Lo de aprietan, aplica cuando el patrón manda. Y donde se manda, la orden se cumple. Muy sencillo, el poder se ejerce, nunca se anda con medias tablas.

Y para que no suceda lo mismo que en Querétaro y evitar el “jocoque”, ya se toman medidas precautorias para el próximo clásico futbolero regio.

Por eso mismo, Samuel García, con script pautado en computadora para evitar una cacofonía, reunió a la crema y nata involucrada en ese próximo evento.

Sostuvo la reunión con representantes de los clubes de futbol de “Rayados” y “Tigres”, entrenadores, jugadores, alcaldes y jefes de seguridad.

Han de decir ustedes que, habiendo otros asuntos más importantes, como la falta de agua, el transporte, la inseguridad y otros, se dé más atención al futbol.

El próximo clásico será dentro de dos sábados y estará en juego, no quién es mejor en la cancha, (es lo de menos) sino el que no estallé una bomba política.

En ese clásico, que podría servir de homenaje póstumo a Tomás Boy, el comportamiento de la afición será importante, de orden político nacional.

FEMSA y CEMEX son dueños de “Rayados” y “Tigres”, patrones a los que AMLO califica a diario como “conservadores y enemigos de su gobierno”.

El clásico se jugará en el Universitario, casa de Tigres, de Sinergia-Cemex que encabeza Mauricio Doehner, patrón muy ligado a Samuel García.

Si en este estadio ocurre lo mismo que en el Corregidora, Nuevo León pierde. Sería una derrota muy lamentable. Por eso más vale prevenir que lamentar.

chavalolanderos@yahoo.com.mx

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.