mié. May 18th, 2022

Por Rogelio Romero

El asesinato de Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de1994, ha tenido muchas lecturas a traves de los años y la explicación oficial sigue dejando muchas dudas del porque fue victimado.

La teoría del asesino solitario nunca ha sido creíble y los analistas políticos más agudos apuntan hacia un presunto crimen de Estado, esto por no convenir a los intereses de la elite política priista de entonces.

La llamada “ruptura política” con el grupo salinista y el despegue como candidato que contravino algunas de las posturas que había hecho andar Carlos Salinas eran obvias.

Salinas había polarizado al país con su reforma neoliberal, Colosio no se reveló contra su proyecto económico sino contra la forma de hacer política y había decidido sumar a otras fuerzas vivas a su futuro proyecto de nación.

Todo quedo truncado con su asesinato en Lomas Taurinas entendamos una cosa; el político sonorense no era un reformador pero entendió que era necesario un acercamiento con otras fuerzas políticas para evitar un estallido social mayor como el sucedido en Chiapas tras el surgimiento del EZLN.

Los neoliberales siguieron gobernando el país empobreciendo y privatizando todo lo que estaba en manos del Estado Mexicano, utilizando el poder para deshacerse de sus enemigos políticos.

El esquema privatizador siguió adelante con Ernesto Zedillo, Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto todos ellos sexenios de saqueo y corrupción así como el quebranto de las empresas públicas.

Colosio fue una víctima más del Estado Mexicano represor un crimen que ha quedado impune como las matanzas de Acteal, Aguas Blancas o los homicidios de líderes sociales y políticos que ocurrieron durante los más de 30 años de gobiernos neoliberales.

Hechos sangrientos que han marcado a una generación de mexicanos que recuerdan la represión política que emprendió el estado mexicano tras el fraude electoral de 1988, y que, refleja a través de la historia reciente del país el hartazgo al que llevó a la sociedad civil en 2018 a exigir un cambio y transformación social, económica asi como política.

Una transformación que apenas comienza que no puede darse en un solo sexenio, toda sociedad cuando vive un cambio requiere de un periodo de tiempo extenso para hacer esto posible.

Cuando se hallan cimentado esos cambios entonces la impunidad e injusticias tendrán una mejor posibilidad de esclarecerse, entre ellos, el llamado “magnicidio” de Colosio o la “verdad histórica” de la desaparición y asesinato de 43 estudiantes de Ayotzinapa

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