lun. May 16th, 2022

*A dos años de la pandemia del Covid, miles de personas en Nuevo León no pudieron despedirse de sus seres queridos y no han concluido el duelo 

Tomada de la revista *Letras de Poder* 

Por: Guadalupe Meza 

Si decir adiós siempre es difícil… no haberlo dicho es el dolor más presente en los deudos de casi 16 mil personas que han fallecido por COVID 19 en Nuevo León. 

Este mes de marzo se cumplen dos años de haber iniciado la  pandemia  y desde entonces los casos diarios han dejado dolor y culpa tanto a familiares como personal médico, de haber podido hacer algo más. 

Las heridas siguen abiertas y no hay rutina que pueda evitar el sentir que la vida de miles ha cambiado para siempre.

La estadística nos dice que por cada muerte se afectan alrededor de 10 personas, y de ellas se espera que 1 tenga un duelo complicado, señala la tanatóloga  Jacqueline Herrera.

Letras de Poder recogió algunas historias en donde  la pandemia por el coronavirus no permitió la despedida de los seres queridos.

Jorge recuerda que sus abuelos estaban en confinamiento y decidieron sorprenderlos visitándolos antes de navidad, una familia por día pues tenían 3 hijos. Disfrutaron la experiencia hasta que  3 días después el abuelo dio positivo y al día siguiente la abuela. Debieron internarlos y la primera semana de enero fallecieron ambos por días de diferencia. Desde hace un año todos cargan con la culpa de esa visita.

Saúl era un maestro de Educación Especial, después de 40 años organizó el reencuentro con sus compañeros de Secundaria; una noche envió el que sería el último mensaje por whatsApp “amigos estoy en espera de que me atiendan en el Hospital, solo me duele la garganta así que estoy seguro que me darán de alta en unas horas”  ya no leyó los mensajes de apoyo y 10 después había perdido la batalla.

Cristina,  cabeza de familia de 3 hijos, laboraba en cuartos fríos, se sintió mal 3 semanas porque cada que consultaba los médicos adjudicaron sus síntomas al tipo de trabajo, una noche ya no pudo respirar y su hija mayor la llevó de urgencia al hospital:” mi madre apenas podía caminar y a mitad de pasillo se volteó a mirarme con una sonrisa forzada para tranquilizarme, leí en sus labios que decía: no te preocupes, voy a estar bien” fue la última vez que la vi con vida y no pude decirle cuanto la amaba. Debí llevarla antes!!

Maricela es una enfermera que vivió de cerca cientos de historias, festejó todos los casos de éxito y padeció la impotencia de ver el dolor de pacientes y familiares; “a dos años no puedo acostumbrarme el  perder  compañeros por la pandemia, pero lo que más me impactó fue recibir a una joven embarazada que apenas podía respirar pero decía desesperada “salven a mi bebé”, ambos estaban comprometidos solo pasó la noche….amaneció y falleció con el bebé en su vientre.

Don Mario siempre estuvo orgulloso de su hijo, era un médico muy humano, atendía a todas horas en hospital y en su casa, parecía tan inmune, afanoso a pesar de sentirse mal, era como un héroe, “cuídate mucho” le dijo la ves que lo visitó a las prisas,”si papá” le dijo sin saber que ya portaba el virus y dejó el contagio en sus padres. Al día siguiente fue a trabajar pero esta vez quedó internado, mal… mal y mal…. “Ya no salió vivo, estoy enojado con él porque no se cuidó, no me hizo caso”

¿Cómo pueden sanar todos aquellos que sienten culpa o dolor por no haberse despedido de sus seres queridos?

La doctora Jacqueline Herrera, responde: Como tanatólogos sabemos que el rito funerario tiene la función del apoyo social, si bien una parte del duelo debe procesarse en la intimidad algo que ayuda mucho a sanar es el contacto y “abrazo” social. 

¿Qué recomendamos?

Hacer un ritual de despedida que tenga sentido para mi:  Escribir una carta, hacer un altar en casa con fotografía de la persona, encender una vela, dedicarle unas palabras…

Preparar una caja de recuerdos: Algo que puedas ver cuando quieras sentirte un poco más cerca de estaz persona. 

Busca personas con las que poder compartir lo que sientes: Es importante no caer en el aislamiento, hablar con amigos, familia, grupos de apoyo para personas en duelo. Un espacio donde se pueda hablar sin juicio, crítica. 

Cuidar nuestra salud: El duelo requiere de mucha energía por lo que un cuerpo en las mejores condiciones nos ayudará a enfrentarlo mejor. 

Puedes buscar ayuda profesional: El duelo es un proceso de ADAPTACION pero que es muy doloroso. No es necesario que cruzarlo sola/o. Busca ayuda profesional de un tanatólogo. 

Después de una pérdida significativa se reporta más riesgo a todas las edades de contraer una enfermedad, que aquellas que no han vivido esa experiencia, puntualizó la especialista a quien puedes contactar en sus redes sociales.

Facebook e instagram: Drajackietanatologa

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