sáb. Ago 13th, 2022

Arnulfo Vigil

La cosa está que arde. No sólo por el incendio en Santiago, que ya alcanza proporciones mayestáticas, sino porque los problemas se han agudizado: la desaparición de mujeres, los incendios y la incapacidad profesional de muchos servidores públicos que no hayan la puerta porque no la conocen. Y eso hace que los problemas se hagan más grandotes.

    Pobre gobernador Samuel. A un problema se le suma otro. No termina de arreglar un problema cuando ya surgió otro, cada vez más difícil y complicado. Da la impresión de que nada más él enfrenta los problemas, porque sus colaboradores, en especial los más cercanos, no dan la cara. Y no arreglan los desbarajustes.  

    Uno de los problemas que se visibilizado, a raíz del asesinato de María Fernanda, es la desaparición de mujeres, sobre todo jóvenes. No es nuevo, pero ahora se mira. Y el asesinato de la muchacha está envuelto en un desequilibrio oficial que bien puedo evitar la consumación del hecho. La parte oficial señala que la asesinaron el mismo día que desapareció y la parte oficial la encontró una semana después. ¿Entonces? Esos funcionarios que están adscritos a la Fiscalía no hacen su chamba. No le compete directamente al gobernador pero sí le compete que la Secretaría de Seguridad Pública tampoco haya puesto las cosas en claro. 

    Lo peor, la secretaria de las mujeres, entidad duplicada en el organigrama de gobierno (como otras) ni siquiera atendió las demandas de las mujeres que exigían justicia. No le importó y se fue de vacaciones. Claro, el Gobernador, al ver a la falta de sensibilidad de  Alicia Leal, quien ha lucrado durante años con la causa de la mujer, la corrió en forma de renuncia.  Eso debería hacer el gobernador con otros dizque funcionarios. 

    De pronto sale una entidad desconocida, adscrita a la Secretaría de Gobierno, la Comisión Local para la Búsqueda de Personas Desaparecidas, dirigida por María de la Luz Balderas, que ni en su casa. Ante el problema afirmó: “La mayoría de los reportes que se reciben en la Comisión son personas que se ausentan en forma voluntaria y personas que no quieren ser localizadas”. ¡Dios Santo!  

    Pero el verdadero problema es otro lastre de Samuel: el Secretario de Gobierno. Ni por telepatía ha hecho una declaración sobre la situación de las mujeres. Y eso que le compete directamente. Bueno, Velasco no ha intervenido en ningún otro asunto propio de su función. Por eso hay tanto problema político que tiene que resolver el gobernador. Es decir, Velasco no le ayuda. Al contrario, se la pasa jugando golf y cuidando sus negocios particulares. Con esa ayuda, mejor no. Pobre Samuel.

    Si el incendio volvió a surgir es que no se había apagado bien. Y aquí no se sabe bien a bien de quién es la responsabilidad. Es cierto, un asunto de esa envergadura merece un tratamiento pausado. Pero hay operadores y especialistas en el asunto que pueden resolver la situación. Y en cambio ahí anda Samuel soplándole al incendio para apagarlo.   

    La incapacidad, la falta de vocación, el interés personal sobre el interés ciudadano son los rasgos que distinguen al actual equipo de funcionarios del llamado nuevo Nuevo León. Los altos directivos lo primero que hicieron al tomar el puesto fue aumentarse el salario, las prestaciones, los vales, los viáticos. Y simular que chambean. Y reducir los beneficios a la ciudadanía. Exactamente lo contrario de lo que quiere el gobernador Samuel.   

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