lun. Nov 28th, 2022

Óscar Tamez Rodríguez 

En el ciclo “Desencuentros” del programa “La Historia a Debate”, el miércoles toca turno a dos personajes polémicos quienes en vida pasaron de aliados a enemigos, me refiero a Benito Juárez y Santiago Vidaurri.

“La Historia a Debate” es un programa mensual organizado por 3 Museos, la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, AC y el Centro de Estudios Políticos y de Historia Presente, AC., el propósito es acercar al público con la historia desde una visión revisionista, contextual e interactiva pues la participación de los asistentes es fundamental.

Es un capítulo de la historia donde se enfrentan la visión local y la nacional porque el poderoso gobernador de Nuevo León-Coahuila optó por desconocer al gobierno federal e incluso confrontarlo.

Existen amplios archivos epistolares entre ambos personajes, el lenguaje cordial privilegia, sin embargo, los intereses del presidente no eran coincidentes con los del gobernante.

Se ha vendido la idea de que fue una lucha entre liberales y conservadores, un presidente liberal de izquierda y un gobernador conservador de derecha; una simplificación inexacta de los momentos y personajes.

Vidaurri fue un connotado liberal, hasta que no vio futuro o sus intereses se afectaron, en ese momento cambia la camiseta, al tal grado que termina su vida como ministro interino de guerra y hacienda con Maximiliano de Habsburgo. Dirán que ya no era ministro pues días antes pasaron por las armas al enviado de Napoleón III.

Era un típico norestense, como muchos de este siglo XXI, pragmático, reconocía dónde había negocios, con un pensamiento basado en la utilidad más que en las ideologías políticas. No afirmo si eso es bueno o malo; es parte de lo que debatirán el miércoles en el panel de expertos desde el museo de Historia Mexicana a partir de las 19:00 horas.

Nuevo León fue decisivo en el rumbo que tomó el país entre 1863 y 1867, la relación entre Juárez y Vidaurri fue crucial para los acontecimientos nacionales. 

Se debe tener en cuenta que además de lo político y el dinero que agenciaba Vidaurri, no hubo química entre el presidente y el gobernador, a pesar que en sus correspondencias se trataban con gran deferencia; la entrevista entre ellos duró apenas 12 minutos, si hoy eso se consideraría muy poco tiempo, hace 158 años era nada, pues no existían las comunicaciones que acercaban distancias.

En el momento más difícil para Juárez, cuando se refugia en San Luis Potosí y de ahí migra al norte huyendo de los ejércitos francés y mexicano conservador, vivió algo similar a la deserción, traición o golpe de Estado por algunos de los más cercanos, entre otros, Jesús González Ortega y Manuel Doblado.

Junto a lo anterior, la ironía y desdén de Santiago Vidaurri quien le negó los apoyos económicos y militares solicitados.

En carta del 21 de enero en 1863, presentada por Santiago Roel Melo en su libro “Correspondencia Particular de D. Santiago Vidaurri” (1946), se lee al gobernador informando a Juárez que no le puede enviar la artillería solicitada porque “ya estando para marchar los carros que las llevaban, y al empezar a moverse, se rompieron las llantas de algunos de ellos…, siendo imposible repararlos porque no haya en la plaza el hierro necesario para enllantar las ruedas…”.

Así como este ejemplo, otros similares en donde Vidaurri juraba lealtad y amistad, pero daba excusas inverosímiles para omitir el apoyo a la causa liberal.

Mucho por debatir, entre los panelistas seguro saldrá lumbre más intensa que la surgida recientemente en la cámara de diputados.

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