lun. May 16th, 2022

Clara Villarreal

Todo lo que vemos y lo que oímos, las conversaciones en las que participamos, así como la gente con la que convivimos en nuestro día a día van ejerciendo una influencia en nuestra vida.

Quizá no le demos demasiada importancia, pero si día a día nos entretenemos con un contenido en las redes sociales donde solo comentan chismes, las ideas que ahí se expresan poco a poco se comienzan a infiltrar en nuestro criterio.

Si escuchamos canciones con temas sexistas o las legendarias melodías que narran las travesías de los narcos, poco a poco empezamos a normalizar situaciones de violencia y de ilegalidad.

Cuando le damos entrada a una persona pesimista, quejumbrosa y problemática de pronto vemos dificultades en todos lados, todo nos parece que está mal hecho y que la gente que está progresando seguramente es porque están haciendo trampa.

Todos los elementos, las personas y situaciones que nos rodean conforman nuestro entorno y este tiene una influencia en nuestro ser. Afortunadamente, tenemos la posibilidad de elegir qué cosas son las que vamos a dejar entrar en nuestra vida.

Tan sencillo es ver el programa de chismes como ver otro con temática cultural, o de contenido internacional, o que hable de nuestro hobbie, o del deporte que queremos practicar.

Lo mismo aplica para las canciones. Es mejor elegir la música que nos motive a comenzar bien el día, que nos relaje mientras nos trasladamos, que nos ayude concentrarnos, o simplemente que nos ponga de buen humor.

Y en cuanto a la compañía, aunque no parezca muy amable, a veces es necesario cortar con quienes ejercen una mala influencia sobre nosotros. Hay quienes contaminan nuestro ambiente con mala actitud o inseguridades al hacer comentarios nocivos; hay quienes sabotean nuestros planes de cualquier tipo, de adelgazar llevándonos pasteles, de avanzar en el trabajo, hablando mal de los jefes; hay quienes tienen “malavibra” y nos dejan sin energía. A quienes no aportan nada positivo en nuestras vidas, hay que decirles “adiós”. Por el contrario, a quienes nos animen a salir adelante, a quienes nos presenten nuevas oportunidades, y quienes se hayan ganado nuestra admiración merecen más de nuestro tiempo.

Cada uno define su estilo y su manera de llevar su vida con las cosas que ve, escucha y con quien socializa. Podemos decidir quién o qué entra a nuestra vida y qué se queda afuera. Estas elecciones (que hay que hacer y no dejar al azar) nos permiten ir puliendo nuestra personalidad, ideas y prioridades. Recomiendo elegir todo aquello que nos ayude a ser mejores según nuestro propio parámetro, a volvernos una versión renovada y con un potencial plenamente desplegado.

Y el primer paso para irnos convirtiendo en esta versión mejorada de nosotros mismos es decidir qué entra a nuestra vida y qué no. Y tú, ¿qué eliges?

Twitter: @claravillarreal 

contacto@claravillarreal.com 

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