lun. Nov 28th, 2022

Por Salvador Hernández LANDEROS

Mientras unas mujeres vieron como un logro en la “paridad de género” la designación de Griselda Núñez en la Vocería, otras la calificaron de perversa.

El entusiasmo de las que celebraban “el ascenso” de la Fiscal Especializada en Feminicidios, se les bajó hasta el suelo al darles a conocer pros y contras.

Esas féminas señalan que Gustavo Adolfo Guerrero, hizo a un “mutis” y “se lavó las manos”, para no enfrentar el diario cuestionamientos de los medios.

Para ellas, el caso de la joven Debanhi será la “Punta del Iceberg” para poner el nivel de incompetencia de la fiscalía general y sus principales funcionarios.

La incompetencia no está en el nivel del operativo de investigación, sino en los que medran ahí desde hace cuatro años y deben ser removidos.

Se resuelva o no el caso de Debanhi, los colectivos y ciudadanía van a exigir y presionar para resolver también el caso de Yolanda Martínez y otros más.

Obvio que la primera en tronar sería la Vocera, quien se ha mantenido en el mismo puesto pese al rezago que tiene desde que ella llegó al cargo.

Advierten que se aprecia que para el selecto grupo que inunda la fiscalía, Griselda Núñez es un producto desechable y un escudo para protegerse.

Las integrantes del colectivo feminista, señalan desconocer quién “apadrinó” a Núñez Espinoza, pues sus estudios y formación laboral no son de aquí.

Para ellas hay mucha perversidad en esa designación. Consideran que ella va a “pagar los platos” en lugar del vicefiscal, Luis Enrique Orozco y hasta el mismo Gustavo Adolfo Guerrero.

Ellas ya se están organizando para una nueva protesta pacífica, sin la inclusión de hombres. Su exigencia será el “resuelven o se van”. Así de simple.

chavalolanderos@yahoo.com.mx

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