mar. Jun 28th, 2022

Esta situación es más común de lo que se piensa: un día te llega un correo electrónico de una entidad financiera o un ejecutivo de la misma se comunica contigo por teléfono, te dice que tienes una tarjeta de crédito preaprobada y que necesitan algunos datos para tramitar la aprobación del plástico.

Algunos días después te comunican que el producto financiero fue aprobado y que puedes ir a recogerlo a tu sucursal. Tú no estuviste totalmente convencido desde el principio y ahora que la tarjeta fue aprobada tienes dudas para ir a recogerla. Piensas que si no recoges y activas el plástico, la contratación del crédito no estará completa. Sin embargo, éste no es el caso.

“Este es un error común que suelen cometer las personas a la hora de solicitar una tarjeta de crédito. Al momento en que se aprueba una línea, el usuario adquiere obligaciones y beneficios, independientemente de cuándo vaya a recoger y activar su plástico o si de plano no lo toma. Tener tarjetas aprobadas y no ir por ellas puede dañar el historial crediticio”, señala Daniel Rojas, CEO de Rocket, plataforma que brinda asesoría financiera gratuita con el objetivo de impulsar la inclusión y movilidad financiera.

Cuando la tarjeta de crédito se aprueba, pueden pasar un par de días para que las instituciones activen la línea, generalmente la activación no se da hasta que el usuario la usa o llama a la institución; no obstante, esa línea de crédito o tarjeta se reporta en buró como una nueva tarjeta.

¿Cómo evitar daño a tu historial crediticio tras cometer este error?

Existen diversos factores que pueden afectar la calificación crediticia. Dos de los más relevantes se encuentran la puntualidad del pago y la severidad de atraso tanto de tiempo como de monto. En este escenario, los usuarios que tienen una tarjeta de crédito aprobada y activada deben estar al tanto de las condiciones del producto contratado.

“Es importante saber qué tipo de producto solicitamos, cuáles son sus condiciones y si realmente se adapta a nuestra necesidades y experiencia financiera. Es recomendable que los usuarios piensen con detenimiento y mesura a la hora de contratar una tarjeta de crédito, esto con el objetivo de hacerlo de forma adecuada. En caso de solicitar una tarjeta y arrepentirse, el cliente tiene la opción de comunicarse con el banco y cancelarla”, agrega Rojas.

En caso de que los clientes se arrepientan y no quieran seguir adelante con ese instrumento financiero, tendrán que ponerse en contacto con la institución bancaria emisora y solicitar la cancelación.

Por Admin

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