jue. Ago 11th, 2022

Por Salvador Hernández LANDEROS
 
El fiscal general del Estado, Gustavo Adolfo Guerrero, tiene su medio boleto de avión para ir de vacaciones hacia un destino que ni siquiera él lo sabe.
 
Su viaje es sin regreso y se lo ganó a consecuencia de su desempeño en el caso de la joven Debanhi Escobar, del cual aún se esperan algunos resultados más.
 
El medio boleto va por cuenta del gobierno federal con vigencia de 45 días, plazo perentorio que le permitirá poner en orden cuestiones administrativas.
 
Quienes están enterados de los pormenores aseguran que no se va solo. Le acompañara el hombre de sus confianzas desde que era presidente del TSJ.
 
Por supuesto, quien también ira de vacaciones es Grisela Núñez Espinoza, la fiscal especializada en feminicidios, aunque ella pagará el costo de su viaje.
 
En el Congreso, la presidenta Ivonne Álvarez, sabe del viaje, pero no de quien será el candidato relevo, mismo del que, dicen, tiene más perfil para el cargo.
 
El vice fiscal, Luis Enrique Orozco, continuará en el cargo, al igual que el director de la AEI, o jefe de la policía ministerial, Esteban Cantú. 
 
Gustavo Adolfo, llegó como fiscal en el 2018, sin contar con un perfil real. Su experiencia era en el TSJ, donde fue censurado por derroche administrativo.
 
El caso de Debanhi lo apostó en la fiscal Núñez Espinoza quien atribuyó su muerte a caída accidental y no feminicidio, que surgió en la tercera autopsia.
 
La incapacidad del Fiscal quedó de manifiesto al confrontar al gobernador a través de un video y discurso, para el cual contrató una consultoría.
 
Y en la muerte de Debanhi, quien puso el dedo en la llaga, es Alicia Leal, quien ha sostenido que es causa de la trata de personas, no reconocida por el Estado.
 
chavalolanderos@yahoo.com.mx
 

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