jue. Sep 29th, 2022

Arnulfo Vigíl

Por si fuera poco, además del problema de la escasez de agua, otros problemas agobian al estado. Y por más esfuerzos que hace el gobernador de Nuevo León, Samuel García, parece que la cosa no marchan como debiera de ser. Hay una manada pero no hay una dirección en cada área.

Los problemas se ciñen a la ineficacia y a la falta de responsabilidad de no pocos funcionarios del gobierno, más atentos a sus propias necesidades que a las del pueblo. Una de las principales premisas del gobernador es cero corrupción y cero impunidad para quien cometa un delito desde las esferas de gobierno. Pero a muchos funcionarios, sobre todo de segundo rango (directores, subsecretarios) les vale lo aseverado y con sus uñas filosas raspan lo que puedan con tal de obtener ingresos no legítimos. 

 El secretario de gobierno si ha aparecido tres veces en los medios son muchas. Y cuando lo hace riega la manteca. Está muy atrás del paso encomendado por el gobernador, que, él sí, suda la gota gorda visitando municipios, coordinando mesas de trabajo, supervisando obras y mejorando la infraestructura del DIF, además de otras hazañas, que bien pueden llamarse así sus actos al saberse solo.

Y quizá el propio gobernador Samuel cometa errores graves al tasarlos con cumplimiento de compromisos. El ejemplo es comunicación Social de Gobierno, donde un tal Valenzuela, importado de Jalisco, hace y deshace a su antojo, perjudicando la imagen del gobernador. Y los gastos son millonarios. Los mensajes y anuncios en redes sociales de gobierno no dan en el blanco, al contrario, son motivo de risa, de burlas y de memes. Valenzuela ni siquiera es creativo: lo del nuevo Nuevo León fue el lema de campaña del ex gobernador Sócrates Rizzo García. Sin embargo Valenzuela ahí está, gracias a Samuel García.

Y los camiones no llegan. Para estas fechas estaba anunciado el arribo de las 800 unidades de otras tantas con las que se pretende renovarla flota vehicular del transporte de pasajeros, la reestructuración del transporte y la modernización del servicio. Pero nones. En cambio se permitió el arrendamiento de no pocas unidades a un costo de más de 2 mil millones de pesos. Entonces, la inversión en las nuevas unidades y el costo de arrendamiento, inflan el presupuesto.

Y la contaminación. Clausuró el gobierno una pedrera pero no por contaminar sino por usar agua indebidamente. Y el secretario del ramo Alfonso Martínez Muñoz con los brazos cruzados. Su gran idea es ya no sembrar pasto en los jardines. Pero no incentiva otro tipo de cultivos. Por ejemplo, jardines verticales. Que haga un programa de paneles solares para reducir el uso de electricidad. Que siembren árboles de la región. Pero nada. El secretario va cuatro o cinco pasos atrás de los deseos del gobernador.

           Y en Conarte la cultura, su verdadero objetivo, está por los suelos. Con convocatorias manidas, certámenes arreglados, eventos sin gente, no aporta nada nuevo. La cultura la hacen los ciudadanos, pero están a leguas de distancia de los intereses de la dirección de Conarte. No se requieren artistas, los mismos ciudadanos lo son. No hay que llevarles el arte, hay que enseñarlos a hacer arte, aunque sean manualidades. Y programas de lectura, de sensibilización. Pero nada. Conarte hace todo lo contrario de lo expresado por el gobernador Samuel García: la cultura es para todos.

Aich.

Por Admin

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