sáb. Ago 13th, 2022

Por Raúl Monter Ortega

En las últimas semanas, estuve monitoreando la elección interna de Morena en NL y en todo el país, platiqué en persona con muchos morenistas leales y que han dedicado tiempo, esfuerzo y vida a este proyecto de AMLO que nació oficialmente en el 2013.
 La mayoría de ellos no quisieron expresar en publico su malestar sobre el desaseado proceso diseñado por Mario Delgado presidente nacional de este instituto político, salvo honrosas excepciones como Fernando Abrego y Alejandro Rojas, sin olvidar a Ackerman ideólogo cercano a AMLO , quienes denunciaron anticipadamente los vicios y la infiltración de priistas y panistas que quieren colocar “su gente, para controlar las elecciones de delegados y dirigentes del comité ejecutivo nacional e inclusive los comités estatales.
Se celebraron las asambleas estatales, una de ellas en NL, la cual refleja la fotografía real de lo sucedido, ya que Francisco J Sepúlveda, escribió en sus redes el siguiente texto que describe desde adentro el dolor de los verdaderos morenistas. Con quien tuve la oportunidad de platicar unos minutos por celular, me dijo, “lo que escribí en las redes sociales es mi opinión, puede transcribirlas.”


Le pregunté como se sentía, me contestó directamente, “decepcionado, si, sin embargo, no sorprendido, ya que habíamos advertido que la dirigencia de Morena estaba abriendo las puertas a miembros de todos los partidos políticos y nos hacia a un lado a los verdaderos morenistas, solo les interesa el poder, no tienen ningún interese de mejorar a México”
Estos son fragmentos de sus textos:
“Por medio de la presente informamos del lamentable deceso del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) secundario a una infección generalizada de “prianismo” que gangrenó todo su cuerpo.
Un grupo de valientes mujeres y hombres intentamos rescatarlo de esa infección, pero nos fue imposible poder recuperarlo, ya que la invasión del patógeno fue masiva y forzosamente letal; vía acarreo de personas, compra de votos y otras fisiopatologías agregadas.


Ya avisaremos próximamente de las exequias de los restos mortales. Y avisamos que, si ven un cuerpo deambulando utilizando ese nombre, es un “muerto viviente” que no tarda mucho en desaparecer debido a la descomposición de su cuerpo.
Externamos nuestras condolencias a Andrés Manuel López Obrador y a todas las mujeres y hombres de bien que procuraron su nacimiento en 2012, y rogamos por una pronta resignación, esperando su recuerdo repose en la memoria de los justos.
En otro texto comenta lo siguiente:
“Nadie me lo platicó, acabó de verlo y vivirlo. Lo que nunca pensamos pudiera ocurrir dentro de MORENA, ocurrió. Años y años evitando caer en los mismos vicios que los otros partidos, demostrando que sí se podía hacer otra política, fueron tan exitosos que obligaron a esos políticos a emigrar a MORENA. Y con ello, trajeron todos sus vicios.

Vengo de la reunión distrital de mi partido. La última reunión fue en 2019, en un conocido centro de eventos sociales. Todo ordenado, levantando la mano, conociéndonos todos entre nosotros. Igual, la invalidaron por un tecnicismo y quedamos igual.
Hoy, esos tiempos que se antojan hasta románticos desaparecieron inexorable e inevitablemente. Acarreo de personas, compra de votos, manejo de credenciales de elector por parte de lideresas, y lo que no haya visto. Al más puro estilo del PRIANRD.
Con los camiones, ni le despistaron. Eran dos de empresas privadas de transporte, y como 4 de una ruta que no tiene nada que hacer en el poniente de la ciudad, porque es una ruta del oriente de la metrópoli. Y viajando constantemente, subiendo y bajando personas.
Entré a votar, y una jovencita me quiso indicar en un tono prepotente como llenar las boletas. Le contesté con un lacónico “ya lo sé” que hizo que se quedará callada por completo.

Terminé de votar, salí de la casilla, y encendí mi pipa. Lo que no dije, es que me fui intencionadamente con mi uniforme de MORENA, completo, con todo y gorro. Y ocurrió lo que esperaba. Estaba echando pestes con un grupo de compañeros a las afueras de la casilla, yo empecé con un monólogo, repito, echando pestes.  “Pero no es para que se enoje”. ¡Hagan de cuenta que invocó al demonio con todas sus legiones! Le contesté: “Señor, es mi enojo, y solo mío. ¿O no tengo derecho de estar enojado?” Quiso repetir lo mismo, y le dije de nuevo: “A usted no le estoy diciendo nada. Estoy yo solo con mi enojo. ¿En qué le afecta eso?”. Ya no pudo contestar nada, y mejor se alejó con una cara entre enojado y contrariado.
Me tuvieron que llevar a comer unos tacos para ver si así pasaba mi fase de ira dentro del duelo. Y, pues sí: las penas con pan son buenas. Pero con tacos y un refresco, son mejores.
Solo que llegó un momento donde me levanté de la mesa porque el sol me daba de lleno. Ahí, de pie, aproveché para lanzar un monólogo:
Así lo percibo yo con MORENA.
El problema es que la gente con el tiempo ya no va a votar por nadie aquí en Nuevo León, al ver que son los mismos políticos en todos los partidos, y sabiendo que los independientes tampoco son de gran ayuda.
Y ahora yo tengo que tragarme mis palabras de que MORENA es “la esperanza de México, y el cambio verdadero”. Y eso no es bueno para nadie, porque quedamos sin vías institucionales para resolver nuestra problemática.
Nadie me aplaudió cuando terminé, pero sí comprobé que los comensales y los dueños del “changarro” se me quedaban viendo en forma más que pensativa.
Como diría el clásico: “Oscuros tiempos veo yo para la República”.
Tal vez la única satisfacción, es que quedé en la raya, junto con un grupo de compañeros, pero con la seguridad que seguiremos trabajando para que en el 2030, presentemos una oferta política real y de trascendencia”
Ira viniendo, iremos viendo las reacciones de los miembros de Morena y sobre todo lo que diga AMLO en el púlpito de la Mañanera

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