mié. Oct 5th, 2022

Carlos Arce Macías en Diario Digital
Por Raul Monter Ortega
Arce Macias ha sido diputado federal y local de su estado Guanajuato, también fue funcionario publico en los gobiernos del presidente Fox y de Calderón Hinojosa, así como en diversas administraciones guanajuatenses.
Tiene amplio conocimiento del acontecer político y social de esa entidad, por ello decidí entrevistarlo a raíz de los últimos acontecimientos violentos.
RMO, Carlos, gracias por tu tiempo, platícanos sobre los hechos de violencia acontecidos en varios municipios de tu estado.
CAM, Raul, con gusto, mira, una vez más hay que reafirmarlo: los malos gobiernos no construyen buenas policías. Estamos exigiendo un imposible, que solo se sostiene en un país afecto a la milagrería. Y no debería haber sorpresas ante la incapacidad de las policías municipales para enfrentar a las gavillas que los gobiernos estatal y federal han permitido que operen impunemente.
RMO, estas convencido que tanto el gobierno estatal, como federal, permiten estos actos violentos.
CAM. Seamos claros: los malos gobiernos son aquellos en los que la corrupción ha tomado carta de naturalización. Y hay que dejar bien asentado, que no se trata de las acciones individuales de malos empleados y funcionarios que se realizan a través de actos aislados para esquilmar los recursos públicos que tienen a su disposición. El tema es la conformación de redes criminales dedicadas al saqueo sistemático de los recursos públicos por dos motivos: el enriquecimiento de altos funcionarios y a la conformación de fondos para mantener el poder y la subsistencia de su red de corrupción. Todo con el objeto de financiar campañas electoreras multimillonarias, que puedan contratar “operadores” y disponer de dinero en efectivo para comprar miles de votos. Ese es el dato crítico.
RMO, por lo tanto, la corrupción es de tal grado, ¿que afecta la creación de una buena policía?
CAM. Debemos tomar consciencia que cada voto comprado, cada calentador solar obsequiado, cada saco de cemento proporcionado, se convierte en freno para tener una buena policía. Porque los buenos gobiernos requieren del respaldo de una decisión genuina, basada en el voto libre, para sufragar por la mejor opción, que siempre será aquella que garantice un gobierno eficaz. Solo a partir de allí podremos empezar a mejorar nuestro entorno.
RMO, sería conveniente, des algún ejemplo, para entender el fondo del problema.
CAM. Pongo un ejemplo: los chalecos antibalas. Hemos visto, en infinidad de ocasiones, como son descubiertas asignaciones o licitaciones a modo para comprar estos chalecos a sobre precio. Las gestiones las realizan las propias áreas de seguridad pública, que intentan, mediante tranza, obtener moches para sus mandos. O bien las compras de patrullas, siempre cargadas de sobre precios, con el mismo fin: alimentar la red de corrupción institucionalizada dentro de los gobiernos. Si así actúa la policía, cuyo signo debería ser la honestidad: ¿qué podemos esperar de todo lo demás?
RMO, ¿cuál sería la otra cara de a moneda?
CAM. ¿qué sucedería si poseyéramos una buena policía? Pues que esta acabaría persiguiendo e investigando a sus propios jefes municipales y combatiendo sus prácticas corruptas. Esto resulta imposible sin antes haber construido, desde los votos, un compromiso pleno con la honestidad.
RMO, la corrupción y la compra de votos son el acelerador de los malos gobiernos.
CAM. El cáncer que invade a nuestros gobiernos es la corrupción, el medio, las elecciones compradas. La podredumbre tiene acta de nacimiento desde lo electoral. Malos partidos políticos, acostumbrados a manejar carretadas de dinero, de origen inconfesable, para la operación del día de la votación, mientras los gobiernos se dedican a clientelizar a los ciudadanos, a despojarlos de la libertad de voto, de su dignidad, condicionándolos a la entrega de mercaderías y acciones asistenciales nimias.

RMO, así las cosas, los gobiernos no están cumpliendo con su primordial objetivo, gobernar honestamente.
CAM. Pongamos el ojo en la acción de los gobiernos. No están dedicados a gobernar. Se han convertido en centros logísticos de distribución de dádivas, engañando con falsos argumentos a la ciudadanía, sobre la manera de erradicar la pobreza. Esta no se combate con la dádiva, se enfrenta estableciendo un clima de paz y seguridad, fabricado por un gobierno eficaz y eficiente, para que las personas desarrollen sus propias capacidades y salgan adelante por sí mismos.
RMO, ¿cuál es la fuente de esta mala semilla?
CAM. La raíz del miedo está allí, en los zafios políticos, que nos engañan disfrazándose de administradores públicos, dedicados al peculado y la extracción de rentas para ganar elecciones y llenarse los bolsillos. Entendamos: en tanto no paremos el saqueo institucionalizado, no accederemos a la construcción de gobiernos íntegros y profesionales, y con ello a construir cuerpos de seguridad que garanticen una sociedad en paz. Solo eso sería el comienzo de algo mejor.
Ira viniendo, iremos viendo, si algún día veremos funcionarios honrados y policías combatiendo la corrupción.

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