jue. Sep 29th, 2022

Los niveles de inflación actuales pintan un panorama complejo para las startups de América
Latina y del Norte. La tasa anual en Estados Unidos se encuentra en 9.1%, la más alta
desde la crisis energética de 1981, y en México se sitúa por arriba del 8%, con un impacto
diferenciado en precios que (en algunos casos) alcanza hasta 200% o 300% en insumos de
la canasta básica.
La coyuntura es compleja. La inflación ha golpeado los bolsillos de los consumidores, pero
también ha trastocado las lógicas y dinámicas de los mercados bursátiles, de las cadenas
globales de valor y, por supuesto, de los fondos de inversión de capital de riesgo que
sostienen el ecosistema de startups en todo el mundo.
“Un contexto de presión inflacionaria puede resultar fatal para cualquier empresa en
desarrollo que no ajuste sus prácticas para salir bien librada de la actual crisis. A diferencia
de lo que sucedió con la pandemia, esta inflación trae consigo un escenario aún más
desafiante y que requiere tanto de estrategias a corto como largo plazo”, explica Guillermo
Cruz, Managing Partner de Maquia Capital, proyecto que impulsa la bursatilidad de las
empresas mexicanas para que coticen en la bolsa de Estados Unidos.
Aunado al momento de probable recesión que se vive en países latinoamericanos, los
niveles de inversión de venture capital (VC) en este año se han desplomado hasta 66% en
el segundo trimestre de 2022, en relación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo
a cifras registradas por los reportes periódicos de CrunchBase.

  1. Esperar lo peor
    Según Y Combinator, una de las aceleradoras de startups más importantes de Silicon
    Valley, lo fundamental en un momento de inflación y recesión como el actual pasa por
    planear esperando los peores escenarios posibles. Las cuentas alegres no se llevan bien
    con una crisis y el primer ajuste de una startup debe ser un análisis de mitigación de los
    riesgos principales de acuerdo al contexto que vive.
  2. Mantenerse atractivas a la inversión
    “La inflación supone problemas de una startup para conseguir financiamiento o capital de
    riesgo. Sin embargo, cuando hay un blindaje para mantenerse atractivas, el VC puede
    suponer la supervivencia de una empresa. Para ello, es necesario que sean entendidas
    como compañías de alto impacto ya sea socioambiental o de cualquier otro tipo, a la par de
    tener una rentabilidad más que probada, esta combinación de la certeza a los inversionistas

de que se trata de un proyecto viable tanto a corto como a largo plazo”, comenta Jerónimo
Peralta, Managing Partner de Maquia Capital.

  1. Buscar la solvencia económica
    Las startups acostumbradas a recibir cantidades monumentales de VC en rondas de
    financiamiento deben operar bajo la premisa de que los próximos 24 meses pueden
    continuar la tendencia de baja inversión. Los planes de una compañía en desarrollo
    actualmente deben contemplar la posibilidad de que no habrá más dinero externo por un
    rato, por lo que deberán transformar el modelo de negocio para que puedan buscar una
    rentabilidad a corto plazo y así contar con un runway más largo, lo cual será muy
    importante.
  2. Gastos de operación bajos
    De igual modo, hasta que las condiciones económicas generales no comiencen a mostrar
    señales positivas, es necesario que las startups que busquen sobrevivir la inflación
    comiencen a operar en modo de supervivencia desde ahora: sus gastos deben ser bajos,
    pero bien planteados y planeados, para así maximizar el ROI sobre cada peso gastado
  3. Planeación estratégica a mediano plazo
    Derivado de todos los puntos anteriores, una startup con miras a superar la crisis actual
    debe ajustar sus planeaciones para contemplar que habrá vida después de la inflación y,
    por ello, es importante que sus estrategias giren en torno a crecimientos realistas que le
    permitan florecer en el mediano y largo plazos.

Por Admin

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