jue. Sep 29th, 2022

Clara Villarreal

Baltra y San Cristóbal son las únicas islas que cuentan con aeropuertos principales en Galápagos, Isabela cuenta con un aeropuerto acondicionado para aviones pequeños o avionetas que hacen conexión entre las islas. Nosotros llegamos a Baltra, subimos un autobús que nos llevó desde el aeropuerto hasta el canal de Itabaca y cruzamos en barcaza a Santa Cruz, este cruce tuvo una duración de 10 minutos. Nuevamente tomamos otro autobús que nos llevó hasta el mercado principal. Al llegar al centro de Santa Cruz fuimos primero a instalarnos en el hotel, cambiarnos de ropa y salir a caminar por la isla. La cantidad de cosas por hacer eran muchísimas. Tomamos un taxi-lancha hacia un restaurante que en varias ocasiones nos recomendaron; La Isla Grill, un lugar con una terraza a la orilla del mar. Mi platillo fue el Pulpo de la Cueva de Gus: pulpo al carbón con un irresistible puré de camote. No cabe duda que este lugar ¡nos dió la bienvenida! Al terminar caminamos hacia la Playa de los Alemanes, una playa sin olas ideal para pasar la tarde, y a 20 minutos más caminando, encontramos “Las Grietas”; éstas están formadas por fisuras de lava que forman dos grandes paredes y al centro de ellas tres piscinas naturales donde se puede encontrar vida marina, nos pusimos nuestro equipo de snorkel y nos sorprendimos de la cantidad de peces que pudimos encontrar. Hablar de la evolución y la selección natural es hablar de la teoría de Charles Darwin; recuerdo esto desde que nos lo enseñaron en primaria más nunca creí llegar a la Estación Científica de quien lo dijo en 1835. Este lugar es una estación de investigación biológica operada por la Fundación Charles Darwin. Al día siguiente, desayunamos hornado de chancho (cerdo al horno), sin temor al que dirán, pedimos doble ¡jajajaja! así como lo lees, estaba ¡para chuparse los dedos! Después del desayuno nos dirigimos a la reserva “Chato Ranch” donde se pueden ver a las tortugas gigantes en su hábitat natural. Sí, tortugas gigantes que llegan a pesar hasta 400 kg, miden hasta 2 metros de longitud y con una media de edad que supera los 150 años. Aquí descubrimos que lo gigante se hace realidad. Ver a estos animales fue entender de dónde proviene el nombre de Islas Galápagos ya que estas tortugas también son conocidas como Galápagos precisamente por su tamaño y por ser una especie única en el mundo. Su nombre proviene de galápagos, silla de montar inglesa utilizada por mujeres. Dentro de esta misma reserva se encuentran los túneles de lava que fueron formados por la actividad volcánica de la zona y ahora son parte de las visitas turísticas. Pudimos entrar y ver la formación de la lava, realmente es increíble poder caminar donde años atrás era el paso de la lava. Al salir de Chato Ranch pasamos por una panadería y probamos el pan de chocolate, este se parece al rol de canela, pero de chocolate. Lo que no sabíamos era que ese sabor no lo volveríamos a probar en todo lo que restaba del viaje. Aún añoramos ese sabor que no volvimos a probar y vaya que visitamos muchas panaderías más. La vida siempre nos da a probar momentos dulces, aprovéchalos cuando lleguen. Continuará… Twitter: @claravillarreal contacto@claravillarreal.com

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.