sáb. Dic 3rd, 2022

Óscar Tamez Rodríguez
El 30 de septiembre del 2022, el Congreso local aprobó la reforma al texto de la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Nuevo León. Estas modificaciones corresponden al decreto número 248 de la legislatura 2021-2024; publicado en edición especial del periódico oficial del Estado, el uno de octubre del 2022.
En las reformas se incluye el cambio en el gentilicio utilizado para identificar a los ciudadanos de Nuevo León, sean nacidos o por residencia, lo cual es a primera vista una irresponsabilidad de quienes redactaron el texto y de los legisladores quienes aprueban en desconocimiento histórico.
El documento de la reforma constitucional, en el Título III denominado “Del territorio y los habitantes del Estado”; Capítulo II, denominado “De los habitantes”; artículo 52; usa el gentilicio “Son neoloneses” al referirse a los habitantes y ciudadanos de la entidad; en la fracción I vuelve a utilizarse ese gentilicio.
Hasta este momento, desde hace al menos 173 años se utiliza el gentilicio “nuevoleonés” para identificar a las personas nacidas en la entidad. Lo realizado representa un desconocimiento de la historia en la entidad, del respeto a la memoria de quienes nos antecedieron y un rompimiento con los elementos que dan identidad a las familias “nuevoleonesas”.
Señoras y señores diputados, señor Gobernador y aquellas personas quienes intervinieron en la redacción del texto constitucional; lo cuestionado en la reforma publicada el uno de octubre pasado, no es un simple debate de forma, tampoco es cosa menor, es un asunto mayor que tiene implicaciones en la identidad, los valores cívicos y el rescate de la memoria histórica del potente estado norestense en el cual vivimos.
Somos una entidad pujante económica, cultural, social y educativamente gracias a las generaciones que en la segunda década del siglo XIX y en el devenir del siglo XX forjaron en acero, sangre, sudor, trabajo y grandeza, el Estado de Nuevo León del cual hoy gozamos. No puede borrarse de un plumazo parte de la identidad que nos une a nuestros antepasados.
Nadie cuestiona que el uso de los gentilicios neolonés, neolonense o neoleonés tengan aplicación en el lenguaje cotidiano; eso queda en la cultura de cada individuo, pero quienes están obligados a cumplir con la Constitución y quienes trabajamos por la historia como símbolo de identidad y rescate del pasado para la comprensión del presente, sí estamos obligados a respetar los elementos que dan esa identidad, el gentilicio “nuevoleonés” es parte de ellos.
El 29 de octubre de 1849 el entonces gobernador José Ma. Parás (otrora primer gobernador constitucional de Nuevo León) y su secretario Santiago Vidaurri, publicaron la reforma aprobada por el poder legislativo a la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Nuevo León vigente desde el 5 de marzo de 1825.
La Constitución de 1849, en los artículos 5 y 9 hace referencia a “los Nuevoleoneses [así con mayúscula]” y es concretamente en el artículo 9 donde establece quienes gozan de ser considerados “Nuevoleoneses” como se lee en su texto constitucional.
La Constitución de 1917 y hasta el 29 de septiembre del 2022 reconoce en sus artículos 31 y 33 como “Nuevoleoneses [así con mayúscula]” a los ciudadanos de esta bella y pujante entidad.
Respetables diputadas y diputados, señor Gobernador. Es exigencia de la Sociedad Nuevoleonesa de Historia, Geografía y Estadística, AC (SNHGE); representada por el firmante, que se realice la enmienda constitucional y se restituya el gentilicio de “Nuevoleonés” en el texto constitucional.
Esto como una forma de respeto, reconocimiento y agradecimiento a quienes nos antecedieron y forjaron la grandeza que hoy distingue a Nuevo León.

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