dom. Feb 5th, 2023

Por Salvador Hernández LANDEROS

Tal vez por incapacidad, ignorancia o conveniencia, Samuel García ensuciará su casa al impulsar a un colaborador suyo a continuar con la “vieja política”.

Mañana viernes 9 de diciembre se podrá constatar que el “combate a la corrupción” y que la “vieja política va pá fuera”, es palabrería pura del joven gobernador.

Con la elección de un nuevo dirigente del Sindicato único de Servidores Públicos del Estado (SUSPE) se conocerá lo que le espera al “Nuevo Nuevo León”.

Son dos candidatos a la dirigencia sindical. María Hernández Alvarado, con 30 años en el área jurídica laboral del sindicato y Ricardo Javier Cavazos Balderas.

De la “Abogada Mary” no hay mucho que destacar. Sólo su permanencia sindical de tres décadas en defensa de los derechos laborales de la burocracia.

En cambio, de Ricardo Javier se puede decir que está en la nomina del gobierno del Estado en un cargo cercano al gobernador y actual dirigente interino.

Está ligado al sindicato desde que nació. Su padre, Juan Manuel Cavazos Uribe, accedió a la dirigencia sindical en 1992, apoyado por su tío Manuel Cavazos

Lerma.

En ese entonces, Cavazos Lerma gobernaba Tamaulipas y él le pidió al ex gobernador Sócrates Rizzo García que su sobrino Juan Manuel dirigiera el STASE, que así se llamaba.

Esa era “la vieja política” que según Samuel “va pá fuera”. Cavazos Uribe ejerció una dictadura de 30 años que ahora Ricardo Javier pretende continuar.

El SUSPE, con el paso de los años se convirtió en un negocio muy redituable, político y económico, en los Cavazos. Todo mundo lo conoce y los platica.

Samuel García debe ya saber esa dictadura purulenta. Dejarla pasar es ensuciar su casa. A Sócrates le bastó un teléfono y decir, “vamos a refrescar el sindicato” y todo cambió, Para mal, pero cambió.

chavalolanderos@yahoo.com.mx

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