dom. Feb 5th, 2023

El candidato presidencial de hace una década, Andrés Manuel, hablaba de un “compló”, todo lo que no gustaba o salía mal era motivado por un “compló” de las mafias del poder. La estrategia se reactiva.
El metro en la capital del país está agarrado de alfileres, la ausencia de mantenimiento y la incompetencia de servidores públicos capaces de advertir el peligro, han provocado accidentes mortales.
Así fue la línea 12, días atrás la línea 3 y luego otro y otro incidente. Ante la crisis por la ineficiente administración del servicio en el gobierno de Claudia Sheinbaum, la solución es: “hay un compló”.
Existe una crisis de comunicación en la 4T, se tambalea el proyecto sucesorio, se resquebraja la posibilidad de que la “delfín destapada” del líder sea competitiva.
En el momento más crucial, cuando esperaba el jefe poder placear a su proyectada, el metro le juega una mala pasada. Hubo que esconder a Claudia por cuatro días, mientras se iban los mandatarios vecinos.
Sin visitas en casa, el mandatario implementa la estrategia del control de daños, la primera y más rápida es anunciar la detención a quienes intentaron asesinar a Ciro Gómez Leyva, sin embargo, la cortina de humo no dio para contener la crisis provocada entre los gobernados.
Se anuncia “un compló”, los accidentes en el metro no son casuales, son provocados por “los enemigos” del gobierno, como si un gobernante debiera responder en sus actos con afines y enemigos, no, un gobernante no tiene animadversiones, su tarea es gobernar para todos.
La teoría del compló no rinde los efectos esperados, el enojo entre la población es mucha, los más de 4 millones de mexicanos quienes utilizan el servicio a diario se sienten vulnerados, temen a ser víctimas de los daños estructurales y técnicos en el metro por el abandono en que se encuentra.
No se cree en el complot, no se puede engañar a los usuarios quienes conocen las causas del desastre mortal, protestan con pintas y otras acciones. El enojo no es de fifís, ni de conservadores; la ira es de ese pueblo bueno y sabio que viaja a sus escuelas y empleos en el metro, el nicho electoral de la 4T se ha fracturado, hay una crisis política y se deben implementar acciones remediales pues ni arrestar a quienes intentaron asesinar a Ciro, ni activar la teoría del complot, dan resultado.
La falta de resultados en la contención de daños políticos es porque las cortinas de humo no funcionan frente a las verdaderas crisis donde el pueblo en mayoría se siente vulnerado, eso deberían saber los estrategas de la 4T.
Se escala la estrategia, ahora se anuncia represión, se utiliza a la guardia nacional, al ejército para reprimir al pueblo enojado, a los usuarios del metro asustados y vulnerados, el peligro de una confrontación con víctimas mortales es alto.
La amenaza por reprimir a quienes están enojados con la delfín del jefe parece una respuesta desesperada, la urgencia por contener daños electorales puede ocasionar un daño mayor.
Es tiempo que el líder comprenda que Claudia no da para más, en ella aplica el efecto de Peter, ese donde se señala que la persona ha llegado al techo de sus capacidades e insistir en ascenderle es nocivo para la persona y la institución.
Claudia está en su techo político y reaccionar con desesperación para imponerla en la aceptación popular no beneficia en algo a la 4T.
La teoría del complot ya está agotada, es ineficiente. Querer hacerla funcionar con la guardia nacional dispuesta a agredir a la turba enardecida sólo puede arrastrar a tiempos no deseados. Imposible no recordar el 68.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.