Los asaltos en las carreteras de México siguen sin que ninguna autoridad los detenga.
El pasado martes 10 de octubre, cuatro jóvenes circulaban sobre la Autopista México-Puebla, a la altura de San Marcos Huitxoco, en el municipio de Chalco, en el Estado de México, cuando pegaron con una piedra que les ponchó una llanta y obligó a detenerse.
Una mujer que iba en el asiento de
copiloto se puso en contacto con el seguro para el auxilio, y en ese momento llegó una persona a la ventanilla con la intención de abrir la puerta del lado del conductor.
Una cámara en el vehículo grabó los hechos que se difundieron en redes sociales, y donde de observa como el conductor recibe un balazo, para después escapar de ahí con la llanta pinchada y la copiloto con un brazo detenía el volante y estabilizaba la unidad.
La ropa del conductor le detuvo la bala que no le alcanzó el cuerpo, pero reitera la forma de operar en las carreteras de colocar piedras u obstruir el camino para asaltar.