vie. Mar 13th, 2026

Entre el Buen Fin y las fiestas de fin de año, México alcanza su mayor nivel de consumo del año. Millones de personas compran productos sin pensar en un costo que no se ve: la huella hídrica. Ese pantalón o esa camisa en oferta requieren miles de litros de agua para su fabricación. La pregunta que pocos se hacen al pagar es: ¿cuánta agua estamos

comprando sin darnos cuenta?

De acuerdo con la Universidad Politécnica de Madrid, la producción de un solo pantalón requiere entre 2,000 y 3,000 litros de agua, una cantidad equivalente a lo que una persona bebe en más de dos años. Ahora multiplica esa cifra por los millones de prendas que se venden durante noviembre, sin contar otros tipos de artículos como electrónicos o línea

blanca.

Lucas Barrionuevo, Cofundador de Somos PURA, menciona que la mayoría de los mexicanos cree que su impacto ambiental termina cuando tira la basura o apaga las luces.

“Cada compra lleva detrás procesos industriales que consumen recursos masivos, especialmente agua. Por ejemplo, la industria textil representa el 20% del desperdicio mundial de este líquido, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Ese dato debería estar en cada etiqueta y en cada ticket”.

El comercio electrónico transformó la manera de comprar, pero también incrementó la demanda. Lo que antes necesitaba salir de casa ahora sucede con un clic. Más compras, más producción, más agua. La logística de envíos, el embalaje, los procesos de devolución.

Cada paso en la cadena de suministro multiplica el consumo de este recurso.

Además, la temporada de ofertas en México ha crecido exponencialmente. El Buen Fin, que en 2024 alcanzó ventas por $173 mil millones de pesos de acuerdo con la Secretaría de Economía, activa a miles de compañías y usuarios. Un mes entero de promociones que impulsa la economía, pero también el consumo de agua.

“No se trata de dejar de comprar, hay que hacerlo con conciencia. Cada decisión deja una huella hídrica. Y en un país como México, donde el acceso a este líquido es un problema creciente, esa conexión debe ser más visible”, explica Leandro Barrionuevo, también Cofundador de Somos PURA.

Somos PURA propone una nueva forma de medir este impacto: el consumo Water Positive.

Este concepto va más allá de reducir la huella hídrica; implica que las empresas sean transparentes en sus procesos y devuelvan, de alguna forma sustentable, al menos la misma cantidad de recursos que consumen, o más.

Esto puede lograrse mediante la implementación de sistemas de captación pluvial, reutilización de aguas grises o proyectos de purificación que compensen el desgaste de este líquido. La tecnología existe y los sistemas son accesibles, lo que falta es voluntad para cambiar el modelo.

Noviembre es la oportunidad

Los meses de mayor consumo pueden convertirse también en los de mayor impacto positivo. Si las empresas que participan en las temporadas de descuentos adoptaran métricas y una gestión Water Positive, el cambio sería del mismo tamaño que las rebajas.

Por Admin

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