lun. Mar 16th, 2026

Luz María Ortiz Quintos

La prevención del abuso infantil comienza en el hogar. Ninguna medida externa sustituye la protección, vigilancia y formación afectiva que los niños reciben principalmente de su familia. Si bien no es posible controlar todos los entornos a los que un menor está expuesto, sí es posible fortalecer su seguridad personal y emocional para reducir considerablemente los riesgos.

Uno de los mayores desafíos es que el abuso puede presentarse de formas sutiles y, en muchas ocasiones, proviene de personas cercanas o de confianza para la familia. Por ello, la prevención debe enfocarse en tres ejes principales: educación, comunicación y supervisión.

Hablar con los menores de edad, sobre el cuidado y protección de su cuerpo; hacerles saber que las partes de su cuerpo que cubre el traje de baño, nadie las debe tocar, o pedir que las muestren.

En la inocencia de los menores, está el desconocimiento y gran riesgo a ser víctimas de abusos.

Prevenir es la forma en la que podemos proteger a los menores desde pequeños.

Es muy lamentable, el reciente caso de abuso al que una menor de kinder fue víctima, por un compañero.

En redes sociales la madre de la menor denuncia, el daño físico y psicológico, del que su hija fue víctima, y como bien menciona los daños son irreparables.

La madre de familia señala que su hija se quejaba de dolor y fue cuando al llevarla a recibir atención médica se enteraron del abuso.

 Ninguna persona debe ser víctima de este tipo de actos, la educación en prevención es URGENTE

Por Admin

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