● Los gastos imprevistos de fin de año suelen pagarse en efectivo, lo que limita la visibilidad de estas transacciones y mantiene a millones de operaciones dentro de la informalidad.
● La adopción de pagos digitales impulsa nuevos patrones de consumo, genera trazabilidad y permite a pymes y entidades financieras analizar comportamiento, riesgo y oportunidades comerciales con mayor precisión.
● Flow impulsa esta transición al ofrecer tecnología accesible para negocios de todos los tamaños, fortaleciendo la competitividad y el crecimiento en temporadas de alta demanda.
El último recibo del mecánico, el regalo fuera de presupuesto o la cena con amigos que surgió de improviso describen el cierre de año de millones de mexicanos. Estos momentos aparecen por sorpresa y suelen pagarse en efectivo, lo que durante años limitó su trazabilidad. Hoy, la digitalización de esos gastos abre una fuente de información que antes permanecía invisible.
“Cuando un negocio adopta los pagos digitales, no sólo recibe el dinero con mayor rapidez, también comprende cuándo, cómo y por qué sus clientes compran. Esa información transforma la manera en la que operan las pymes”, explica Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, la paytech con espíritu innovador y un expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana.
Más transacciones, nuevos patrones
Los pagos digitales en México avanzan con fuerza. Durante 2024, el 56.5% del volumen total de operaciones de compra se realizó con tarjeta de débito o crédito, según el Banco de México. Esta adopción tecnológica ya no se limita a grandes tiendas; también llega a puestos de tacos y negocios familiares que antes operaban únicamente con efectivo.
Cada pago digital registra el monto, la hora, el comercio y, en muchos casos, el tipo de producto. Lo que antes era una compra anónima pasa a formar parte de un conjunto de datos que impulsa el análisis de comportamiento, la evaluación de riesgo y el diseño de estrategias comerciales.
Por otra parte, en compras menores de 500 pesos, el 85.2% de las personas continúa usando efectivo, de acuerdo con la CNBV; esta resistencia al cambio revela una oportunidad para los comercios, sobre todo en temporadas donde los gastos imprevistos aumentan. “Los negocios pequeños suelen operar con márgenes ajustados. Al implementar medios de pago digitales, pueden ver qué días venden más y cuándo necesitan reabastecerse”, agrega Huerta.