Raúl Guajardo Cantú
La frase “ahora resulta que los patos le tiran a las escopetas” hace referencia a cualquier situación en la cual los papeles de los participantes resultan a la inversa de lo que generalmente son.
Durante la semana pasada fuimos testigos de una situación de este tipo en la que el protagonista principal fue el gobernador del estado, Samuel García, quien solicitó a los alcaldes del área metropolitana aportar recursos para las obras que se realizan con miras al Mundial de Futbol.
Llama la atención este pronunciamiento porque Samuel insistió en que las obras estarían concluidas “en tiempo y forma”, aunque era más o menos obvio que no las concluirá, como ya lo aceptó el encargado de estas.
Nadie se hizo eco del llamado de Samuel, aunque sí recibió una respuesta por parte del alcalde de Escobedo, Andrés Mijes, quien le recordó al gobernador los adeudos que su administración tiene con los municipios.
Es esta una situación extraña en la política estatal porque generalmente las obras que trascienden el ámbito municipal son asumidas por el gobierno estatal el cual, en teoría, cuenta con unas finanzas más sanas y con un presupuesto más amplio que los municipios.
Al parecer no es este el caso.
Sabemos que el gobierno estatal arrastra una importante deuda que impacta en sus finanzas y en su quehacer cotidiano. Tanto es así, que Samuel prefirió vetar el presupuesto de este año 2026, que sentarse a negociar con un Congreso que ya le había advertido que no autorizará más deuda.
Por alguna razón que no intentaremos comprender, Samuel considera que el suyo es el único camino transitable para el estado de Nuevo León y por él deberían caminar todos en Nuevo León.
Una postura entendible desde el punto de vista partidista, pero no así desde la perspectiva de los ciudadanos que queremos vivir en el mejor de los mundos posibles.
Por alguna razón, Samuel ha optado por enfrentar la realidad como un asunto de suma cero y generar un escenario en el que lo que uno gana, el otro lo pierde, un escenario que no existe en la realidad, sino solamente en su cabeza.
Si bien en la teoría este tipo de escenarios parece muy interesante, la realidad es que no es así. Es necesario recordar que la vida real y el ejercicio del poder se presentan en escenarios complejos en los cuales no hay opciones de sí o no. Sino que, por el contrario, hay múltiples variables a tener en cuenta.
Sí, resulta probable que existan necesidades en el gobierno estatal para pedir que los municipios entren al quite de los problemas estatales, pero de ninguna manera los municipios pueden transformarse en apéndices del gobierno estatal que ha hecho y deshecho con la realidad en Nuevo León.
Por el contrario, deberíamos estar discutiendo acerca de las posibles situaciones en que nos veremos involucrados en el desarrollo del próximo Mundial de Futbol.
En caso contrario, nos queda pensar en lo que sucedió y en la forma en que nos vieron la cara. Pues eso.