De frente y de perfil
Ramón Zurita Sahagún
Son 32 años los que pasaron desde aquel trágico 23 de marzo en que se mostró la triste realidad mexicana. La violencia podía penetrar cualquier espacio de la vida pública.
Poco más de dos meses antes, en Chiapas surgió un grupo armado opositor de la política que se practicaba en aquellos momentos, El Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
El gobierno mexicano se encontraba distraído con aquel alzamiento, por lo que no previó lo que vendría después.
Luis Donaldo Colosio, un economista sonorense había sido postulado candidato presidencial del PRI, un partido que atravesaba problemas internos.
Había perdido un par de estados a manos de la oposición por primera vez en la historia.
Baja California, donde reconocieron la victoria del panista Ernesto Ruffo y entregaron Guanajuato en lo que se llamó concertacesión y que originó el crecimiento de la figura de Vicente Fox Quesada, quien seis años después vencería al decaído priismo en una elección presidencial.
Pero el tema del 23 de marzo y el asesinato de Luis Donaldo Colosio en Lomas Taurinas dejó una herida que aún no se cierra.
Las sospechas sobre quién fue el autor intelectual no se despejan todavía y la duda permanece. El asesino material Mario Aburto sigue en prisión, aunque su condena ya fue cumplida.
Colosio se convirtió en una figura mítica, la que de vez en vez es desenterrada para enarbolarla como ejemplo de lo que no debe ocurrir nuevamente.
En la rápida sucesión de eventos que suceden en un país cada vez más violento, la figura del entonces candidato presidencial del PRI se va volviendo difusa y las nuevas generaciones no saben quién fue el malogrado político.
La mayoría de los políticos de aquel entonces lo consideran como un político que vendría a darle un nuevo rumbo al país, con el que, tal vez, la sucesión de hechos posteriores no habrían ocurrido.
Y es que después del asesinato del sonorense se produjeron otros hechos trágicos, el asesinato de José Francisco Ruiz Massieu, designado coordinador de los diputados del PRI, seis meses después del de Colosio.
Ernesto Zedillo fue el candidato emergente del PRI y antes de un mes de su ascenso al poder se produjo el “error de diciembre”, un problema económico que provocó salida de capitales, endeudamiento de las finanzas públicas y una gran crisis económica entre la población.
Zedillo fue visto como la salvación del país y aunque su candidatura presidencial no fue tan bien recibida, el efecto Colosio y el miedo de algo similar provocó que los electores salieron en masa a votar por el PRI y ganó la elección con gran ventaja sobre los candidatos del PAN, Diego Fernández de Cevallos y el perredista Cuauhtémoc Cárdenas.
32 años después de aquel artero crimen del candidato presidencial priista, no se sabe a ciencia cierta quién fue el autor intelectual y las sospechas se mantienen.
En ese transcurso de tiempo, si cambió México. Se volvió más violento y los crímenes de políticos, sin importar su ideología, se convirtieron en una práctica común.
Email: ramonzurita44@hotmail.com
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