jue. Abr 16th, 2026

Raúl Guajardo Cantú

Desde hace algunos meses vivimos en el futuro, al menos así lo hacen los políticos mientras nosotros, los ciudadanos, sufrimos las consecuencias. Todos en ese mundo de la política están ya viviendo los procesos electorales que definirán no solamente la gubernatura del estado, sino alcaldías, diputaciones, locales y federales, regidurías y todo un sinfín de puestos administrativos que traen consigo cada uno de los puestos.

Son miles de nuevoleoneses quienes ya viven y sueñan en el futuro y mientras tanto, las obras que nosotros, ciudadanos de a pie, requerimos para vivir en el aquí y el ahora, no vemos que se lleven a cabo.

Puede usted transitar por cualquier calle del área metropolitana de Monterrey y se encontrará con baches que parecen cráteres, además de ruinas de civilizaciones pasadas por el tiempo que llevan sin ser atendidos, un flujo vehicular que ya cada vez más a cualquier hora parece no avanzar y, si es usuario del transporte urbano, largas filas y horas de espera para abordar el camión que lo llevará a su domicilio o su trabajo.

Es cierto que ahora hacen una breve pausa para vendernos que gracias a sus esfuerzos seremos testigos de una de las fiestas mundiales más esperadas y que sucede cada cuatro años, el mundial de futbol, ese que desde hace años sabían que se llevaría a cabo y ni siquiera para quedar bien ante el mundo pudieron llevar a cabo las obras necesarias, en todos los niveles de gobierno, no solo nos referimos al Metro.

Todo ello mientras nuestros gobernantes se preparan para pedirnos nuestro voto en los procesos electorales que se llevarán a cabo durante el año próximo y gracias al cual esperan continuar viviendo del presupuesto y volviendo a olvidarse de nosotros para comenzar a planear su llegada a un hipotético siguiente puesto.

Como hemos escrito en innumerables ocasiones, es necesario que rompamos con ese ciclo de perder-perder para lograr un posible círculo virtuoso en el cual los gobernantes se conviertan efectivamente en mandatarios, es decir, en aquellos a quienes nosotros, los ciudadanos, damos el mandato de que realicen determinadas acciones desde sus puestos.

Aunque la realidad nos dice que tenemos pocas armas para lograr lo anterior, el momento electoral es cuando podemos alcanzar nuestro objetivo, a condición de que podamos articular una propuesta ciudadana dentro o fuera de los partidos.

Es cierto que hoy las leyes privilegian a los partidos y que estos se constituyen en organizaciones en las cuales existe una jerarquización de tal forma que no se puede irrumpir en ellos de forma espontánea, sin embargo, ya se están dando cuenta de que, en caso de no abrir las puertas a los ciudadanos pueden desaparecer en el corto o mediano plazo, hay que empujar en ese sentido.

Como le hemos dicho en anteriores colaboraciones, piénselo detenidamente y el día de las elecciones, que parece tan lejano pero que se está jugando desde ya, ejerza su voto pensando en usted y su familia, en la sociedad en que vivimos.

Es tiempo de que los gobiernos respondan más a sus ciudadanos.

Por Admin

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