Luz María Ortiz Quintos
Bien por el gobernador de Nuevo León, quien demuestra escuchar a las familias con empatía y solidaridad. Después del anuncio realizado por la Secretaría de Educación Pública el jueves 7 de mayo, en el que se dio a conocer que el ciclo escolar 2025-2026 finalizaría el próximo 5 de junio, en Nuevo León surgieron diversas opiniones en contra de dicha medida.
En respuesta inmediata, el viernes 8 de mayo el gobernador anunció en sus redes sociales lo siguiente:
“Sabemos que para muchas madres y padres de familia, la decisión de la Secretaría de Educación Pública Federal de terminar las clases el 5 de junio representa una complicación para su rutina diaria, porque no lo tenían previsto, pero sobre todo, una limitante al desarrollo educativo de sus hijas e hijos.
Por eso, aprovechando que nosotros comenzamos antes el ciclo escolar, en el nuevo Nuevo León podemos concluir el 19 de junio. Y del 22 de junio al 8 de julio se habilitarán talleres y campamentos deportivos para que las niñas y niños que lo necesiten puedan acudir a las escuelas en ese periodo.
La educación de Nuevo León es una prioridad para todas y todos: gobierno, maestras y maestros, y familias. Queremos que nuestro estado siga siendo el mejor lugar para educarse y juntos vamos a seguir trabajando para continuar siéndolo”.
Con este anuncio queda demostrado que, cuando existe voluntad para atender las demandas ciudadanas, la autoridad puede resolver de manera efectiva e inmediata.
El valor de la familia vuelve a ser reivindicado gracias a una autoridad que supo reconocer, medir y evaluar el impacto de una decisión que afecta a millones de familias en el país. En nuestro querido Nuevo León, la situación fue atendida de manera acertada.
Los niños, niñas y adolescentes podrán continuar sus clases con normalidad, especialmente aquellos que concluyen un ciclo o nivel educativo y que viven momentos importantes como sus graduaciones.
Asimismo, los maestros podrán realizar las evaluaciones finales sin contratiempos ni presiones innecesarias.
Por su parte, los padres de familia tendrán la oportunidad de planear con anticipación la inscripción de sus hijos en cursos de verano y actividades recreativas que la autoridad ofrece de manera gratuita en distintos centros comunitarios.
Aquí, en Nuevo León, ganamos todos.