Ante la diversidad de contenido, confieso que son pocas las series de televisión que suelo ver y hay una en particular que habla sobre situaciones legales de víctimas especiales. En esta serie se tratan casos especialmente perversos sobre abuso a menores y son temas realmente tristes de ver y evaluar.
Y pensaba en todos aquellos que trabajan en el sistema de justicia y la atención a víctimas, en lo oscuro que es ver, oír y procesar cada asunto sin desensibilizarte y recordar que estás ahí para ser una luz para ellos, para ser parte no solo de la justicia sino también de la reparación del daño, de la rehabilitación y la reincorporación a la sociedad.
Entonces pensaba también en las motivaciones de todos los involucrados, víctimas, agresores y autoridades y trataba de ir más profundo, al principio, al cómo comenzó.
Y recordé un jardín donde todo era perfecto, pero en el momento en que quitaron los ojos del Creador y comenzaron a pensar que podrían hacer las cosas diferente a Sus instrucciones, todo se derrumbó.
Y es que debemos ser honestos, nadie somos perfectos y no somos capaces ni de preveer el futuro ni mucho menos medir las consecuencias de cada decisión tomada bajo nuestro propio criterio.
Entonces recordé la primer declaración de la humanidad llena de culpa, dolor y vergüenza cuando pudieron ver claramente el problema en que voluntariamente se habían metido.
¿Pero sabe qué vino después? Vino una pregunta de su interlocutor: ¿Quién te dijo eso?
Hoy la sociedad toma decisiones basadas en las opiniones de muchos, pero no de Dios.
Muchos se sienten heridos, dañados, insuficientes, incapaces, inútiles, rotos porque han escuchado la voz de alguien que desde el principio, quería que dejaran de oír lo que Dios quería decirles sobre cómo fueron diseñados, creados, el propósito por el cual nacieron y la bendición que los estaba esperando, pero por querer hacer la cosas a su manera, ahora viven entre cardos y espinos.
¿Quién te dijo que eres un fracaso, que no hay esperanza para ti? Conozco al Dios de imposibles, a Aquel que envió a su Hijo para restaurar lo que se perdió en ese jardín y volver a oir Su voz tan claramente, que nada ni nadie te volverá a hacer dudar de nuevo de lo especial que eres.
»Después me dijo: “El Dios de nuestros antepasados te ha escogido para que conozcas su voluntad y para que veas al Justo y lo oigas hablar. Hechos 22:14 NTV
Escúchalo.
¿Crees esto? Habla con Dios, lee la Biblia y descúbrelo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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