¿Ha escuchado la frase que dice que hagas lo que amas y no tendrás que trabajar un sólo día de tu vida?
Suena muy lindo, pero tiene un significado más profundo que no tiene que ver con hacer solo lo que nos gusta, sino con aprender a amar aquello que es necesario en nuestras vidas para vivir con alegría.
Jacob vio a Raquel y se enamoró tan perdidamente de ella que trabajó durante 7 años y casi ni los sintió, pero cuando la realidad lo golpeó en la cara y terminó casado con Lea, aborreció sus circunstancias.
Y usted me dirá ¡pues cómo no si él no la quería! Y yo me he puesto a pensar lo mismo, pero luego meditaba en cuántas cosas he perseguido “porque me gustan” y cuantas he aborrecido porque me han sido impuestas, sin darme cuenta que aquellas que eran “agradables” a mi parecer no eran buenas y las que tuve que adquirir por la fuerza eran las más necesarias para mi crecimiento.
Quiero pensar que al final de su vida, Jacob aprendió a amar a Lea, no porque fuera su gusto, sino porque le creyó a Dios.
Fue a través de Lea, y no de Raquel, que vino una amplitud en la descendencia de Jacob.
Fue a través de Lea, y no de Raquel, que el sacerdocio y la genealogía del Mesías apareció.
Fue a través de Lea, y no de Raquel, que todos sus hijos fueron criados por una madre.
Fue Lea, y no Raquel, la que lo acompañó hasta el final de sus días y fue sepultada en la tumba familiar.
Entonces, con el tiempo, te das cuenta que lo que un malvado quiso usar como engaño para hacerte sufrir, Dios lo usó para cambiar tu destino, pulir tu carácter y enseñarte a amar Sus planes más que los tuyos.
El rey David dijo a uno de sus súbditos: “No le daré al Señor algo que no me cueste”, y con esto recuerdo que la bendición no viene por hacer lo que amamos, sino por honrar y servir a aquello que Dios nos da para servirlo, como Lea, y decidir amarlo sobre todas las cosas.
El deleite no viene antes del trabajo, no se hace así. Deja de perseguir a Raquel, mejor aprende a amar a Lea y verás que lo mejor está por venir.
Génesis 29:20-26 Así sirvió Jacob por Raquel siete años; y le parecieron como pocos días, porque la amaba.Entonces dijo Jacob a Labán: Dame mi mujer, porque mi tiempo se ha cumplido, para unirme a ella…. Y Labán respondió: No se hace así en nuestro lugar, que se dé la menor antes de la mayor.
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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