Con consumidores que compran desde múltiples canales y esperan experiencias cada vez más ágiles, las empresas enfrentan una decisión estratégica: ¿apostar por el alcance inmediato de los marketplaces o construir una relación directa con sus clientes a través de canales propios?
Por un lado, los marketplace ofrecen tráfico inmediato, infraestructura logística y sistemas de pago listos para operar. Para los negocios en crecimiento, esto representa una vía rápida para escalar sin necesidad de diseñar una plataforma digital. Sin embargo, existen algunas condiciones a tomar en cuenta.
“Desde comisiones hasta reglas de posicionamiento y dependencia de algoritmos que determinan qué productos aparecen y cuáles no. Las ventas dependen de decisiones externas que pueden modificar el desempeño de una publicación sin previo aviso”, menciona Javier Huerta, Country Manager de Flow en México, la paytech con espíritu innovador y expertise que convierte cada transacción en una experiencia humana.
De acuerdo con la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), más del 85% del mercado de comercio electrónico en México se concentra en dos de los marketplace. Esta concentración ofrece oportunidades de alcance, pero también incrementa la dependencia de plataformas externas para atraer clientes y generar ventas
El costo estructural de la dependencia
Pero a pesar de su potencial, el crecimiento de los negocios en los marketplace está condicionado por variables y limitaciones que no controla la marca, como los datos. La información que reciben las empresas sobre el cliente suele quedar fragmentada, lo que dificulta construir relaciones directas, identificar tendencias de consumo o diseñar estrategias de fidelización fuera de la plataforma.