mié. Sep 9th, 2026

Muchos enemigos son invisibles a nuestros ojos, pero podemos oirlos hablando a nuestra mente y nuestro corazón. Nos despiertan en la noche o simplemente no nos dejan dormir. Incluso hay enemigos en nuestra vida que nadie más puede entender y que se ocultan y disfrazan de enfermedades para atormentarnos y destruirnos.
De un tiempo para acá, los ataques de ansiedad se han incrementado, y aunque no tengo temor porque sé que Dios tiene un plan, el filo de la espada y el veneno de las saetas malvadas me lastima, me debilita y me entristece muchas veces, pero así como David confiaba en que Dios volvería Sus saetas contra ellos y los heriría, así descansa mi alma sabiendo que tengo un Dios que me protege y me defiende, que pelea por mí y me hace descansar confiada. Que me dará la victoria, me alegraré y testificaré otra vez que Él cambió mi lamento en alabanza.
Si usted tambien tiene enemigos ocultos que le atormentan, confíe como David. Permita que cada ataque le haga meditar más profundamente en la obra de Dios, resista, busque refugio en Él y alábele con corazón sincero.
Lea el salmo 64 y descubra cómo hacer una plegaria contra enemigos ocultos.
Salmos 64:1-4 Escucha, oh Dios, la voz de mi queja; guarda mi vida del temor del enemigo. Escóndeme del consejo secreto de los malignos, de la conspiración de los que hacen iniquidad, que afilan como espada su lengua; lanzan cual saeta suya, palabra amarga, para asaetear a escondidas al íntegro; de repente lo asaetean, y no temen.
¿Cree esto? Hable con Dios, lea la Biblia y descúbralo. Solo la Verdad nos hará verdaderamente libres.
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Por Admin

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