Raúl Guajardo Cantú
Ahora que ya prácticamente se abrieron las campañas adelantadas de todos los partidos, no espere que alguno de los funcionarios que busca alcanzar un nuevo puesto, es decir, que busca “chapulinear”, vaya a cumplir con su trabajo y con ello trate de alcanzar el beneplácito de los votantes, más bien, se lo aseguramos, buscará atacar a quienes representan los niveles más altos de gobierno y con ello intentará movilizar el voto en su favor, o en contra de sus adversarios, pero de trabajar, ni hablar.
La única excepción a este proceso puede ser, y así en calidad de posibilidad, el gobernador del estado, Samuel García, ya que él aspira a que alguien cercano a sus afectos alcance la oficina principal del llamado “Palacio de Cantera”, sea alguno de sus “compadres” o, de preferencia, su esposa Mariana Rodríguez y para ello requiere mejorar su imagen trabajando, a él no le queda de otra.
Porque en ese lance puede irle su futuro político, si no logra destrabar el presupuesto para el próximo año, el cual seguramente sus adversarios le negarán, lo más probable es que también Samuel se sume a los funcionarios que intentarán convencerlo de que “los otros”, sus contrarios, son tan malos que debería votar por la continuidad.
Así que, salvo que el gobernador logre obtener recursos, lo más probable es que lo que resta de este año y el próximo, no verá usted obras que estén encaminadas a satisfacer sus necesidades o las de su familia, los políticos solamente estarán enfocados en lograr sus propios objetivos, así tengan que hundir el estado y el bienestar de nosotros, los habitantes de este golpeado Nuevo León.
Eso sí, espere un montón de acusaciones unos contra otros, eso sí, aduciendo que todo lo hacen por el bienestar del pueblo.
¿O acaso usted cree que realmente el o la diputada/diputado, que quiere ascender a alcalde, va a tratar de hacer algo para el beneficio de sus representados?, sería ingenuo pensar de ese modo, si el funcionario tal hubiese tenido como objetivo trabajar en pro de los ciudadanos ya lo hubiera hecho y no se habría esperado hasta casi el final de su periodo en el puesto para el que fue electo.
Así es que cuando vea que los unos critican a los otros, pregúntese si con esas críticas es suficiente para que el individuo en cuestión gane su confianza y su voto, si es así, adelante, pero después no se vale quejarse.
Todos conocemos el chiste de aquél quien al morir le dieron la oportunidad de decidir si quedarse en el cielo o ir al infierno, para lo cual visitó ambos lugares, en el primero se encontró con una vida de paz, de alabanza y la encontró aburrida, en el segundo todo era fiesta, mujeres y vino, así que decidió quedarse en él, en cuanto lo hizo, el panorama cambió y todo fue castigo y tortura, cuando se quejó con el encargado, este le contestó, recuerda que ayer estábamos en campaña.
Así que, cuidado con las promesas, los ataques y las campañas, analícelas bien, no vaya a pasar que solo le estén vendiendo humo de campaña.