mar. Sep 22nd, 2026

Raúl Guajardo Cantú
Algo está sucediendo en la alianza que se supone llevará a Adrián de la Garza como candidato a la gubernatura del estado, decimos esto debido a la ola de rumores esparcidos y a trascendidos filtrados en columnas periodísticas que señalan que aún no se han puesto de acuerdo en algunos puntos, entre otros, la definición del candidato a la alcaldía de Monterrey por parte de esa coalición.
Si de algo no existe duda es de que Adrián es la figura más relevante entre las que pudieran enfilarse a encabezar la coalición, ni el PRI, ni el PAN, tienen un precandidato más fuerte que el actual alcalde regiomontano, pero el problema parece estar en otra parte.
Tricolores y blanquiazules intentan logran los mayores beneficios en la repartición de puestos, dando por descontado que en alianza podrán ganar la gubernatura, sin embargo, ese estira y afloja puede llevar a que se estén repartiendo puestos que aún no tienen ya que, como dice la sabiduría popular, “la ambición rompe el saco”.
Si la candidatura a gobernador está decidida, aún algunos grupos del PAN están pensando en llevar a Adrián como abanderado sin la coalición, aún y cuando el PRI también lo postule por su parte, lo que llevaría a una candidatura común, pese a que algunos panistas hayan corrido la voz de que eso no es posible con la actual legislatura electoral de Nuevo León, lo cual es falso, ya que sí se permite la existencia de candidatos comunes.
El problema es que, en caso de ganar, la repartición de puestos se dificultará, ya que el PAN reclamará, seguramente, que él postuló al candidato ganador y le toca ejercer el gobierno, sin caer en cuenta que el Poder Ejecutivo recae no en un partido, sino en una persona que lo ejerce a su leal saber y entender, independientemente de las propuestas de los partidos.
Por si eso fuera poco, el PRI considera a Adrián como suyo, como su hechura, ya que en su seno creció y se desarrolló el munícipe, por lo que seguramente también querrá participar en el reparto de puestos.
Pero no solamente para ahí la disputa, mientras si se establece o no la coalición, priistas se registraron en el PAN como aspirantes a una candidatura ciudadana, precisamente a la de la capital del estado y han hecho todo lo posible para descarrilar el proyecto del prospecto panista más destacado, Fernando Margáin Sada, lo cual ha sido más o menos aceptado por algunos grupos blanquiazules que lo ven como cercano a la vieja cúpula de ese partido y no a la santísima trinidad que hoy domina ese instituto político.
Así es que las cosas no pintan tan sencillas para el llamado PRIAN, que pudiera ver frustrado su proyecto debido a la ambición de algunos de sus integrantes que, al ver que tienen posibilidades de triunfo, quieren ser los ganadores individuales de la mayor cantidad de posiciones y privilegios, son los grupos que ya se acostumbraron a no tener jefe político, lo cual también va en contra del triunfo de Adrián.
Esta situación puede abrir la puerta para que surja una opción distinta, ciudadana, entre quienes estamos cansados ya de que los partidos solamente vean sus intereses y no los de nosotros: los ciudadanos.

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *