La Corte Suprema de Estados Unidos abrió este miércoles el camino para la ejecución de Christa Pike, al dejar sin efecto la suspensión que había sido concedida horas antes por un tribunal federal de apelaciones.
Pike, de 50 años, podría convertirse en la primera persona ejecutada en Estados Unidos desde 2023 y, al mismo tiempo, en la primera mujer sometida a la pena capital en Tennessee en aproximadamente 200 años.
El máximo tribunal estadounidense determinó que queda anulada la orden emitida por el Tribunal de Apelaciones del Sexto Circuito, con la que se había detenido temporalmente el procedimiento previsto mediante inyección letal.
De acuerdo con la defensa, la ejecución podría llevarse a cabo en cualquier momento.
Pike fue sentenciada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, ocurrido en 1995 cuando ambas eran jóvenes. La víctima fue atacada en un campamento de formación profesional para adolescentes, donde Pike se encontraba junto con su entonces novio, quien tenía 17 años.
Ambos participaron en el homicidio. Mientras Pike recibió la pena capital, su pareja fue condenado a cadena perpetua.
El caso generó amplia atención en Estados Unidos debido a las características del crimen. El cuerpo de Slemmer fue localizado con una estrella de cinco puntas marcada en el pecho, un símbolo frecuentemente relacionado con el satanismo.
Los abogados de Pike solicitaron clemencia al gobernador de Tennessee, Bill Lee, argumentando que su clienta tenía antecedentes de graves traumas desde la infancia y que padecía trastorno bipolar y estrés postraumático.
Según la defensa, Pike sufrió durante años abusos sexuales, violencia, abandono y otras experiencias traumáticas. Sus abogados también señalaron que tenía 18 años cuando ocurrió el homicidio y que sus problemas de salud mental no fueron diagnosticados sino hasta después de que fuera condenada a muerte.
Lee rechazó esta semana intervenir en el caso.
La decisión de la Corte Suprema se produjo un día después de que los magistrados rechazaran otra petición presentada para frenar la ejecución.
Desde 1976, año en que Estados Unidos restableció la pena de muerte, únicamente 18 mujeres han sido ejecutadas en el país.
