El Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que México necesita reforzar y acelerar las medidas de ajuste fiscal para conseguir que la deuda pública retome una trayectoria descendente y, con ello, recuperar capacidad de respuesta ante futuras necesidades económicas.
En su evaluación anual sobre la economía mexicana, correspondiente al Artículo IV, el organismo señaló que, aunque durante 2025 se consiguió una reducción importante del déficit y este año continuaron los esfuerzos para mejorar las finanzas públicas, el ritmo del ajuste ha sido menor al previsto.
El FMI advirtió que la propuesta de Presupuesto para 2027 contempla una consolidación fiscal más gradual que la planteada previamente, escenario que llevaría a un incremento de la deuda durante los próximos años.
Ante esta situación, recomendó valorar un proceso de consolidación fiscal “más ambicioso y acelerado”, con el propósito de garantizar que la deuda se coloque en una tendencia descendente y que el Gobierno recupere margen de maniobra para aplicar políticas fiscales cuando sea necesario.
El organismo también planteó la necesidad de definir medidas que sean equilibradas y creíbles, capaces de cumplir los objetivos fiscales de mediano plazo sin limitar recursos destinados a sectores prioritarios como infraestructura y salud.
Entre las acciones sugeridas se encuentra una mejor focalización de los programas sociales, así como avanzar gradualmente en la eliminación de los subsidios a los combustibles y fortalecer de manera permanente las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex).
El Fondo señaló además que México cuenta con un marco fiscal que, en términos generales, ha contribuido a mantener disciplina en las finanzas públicas, aunque reconoció que dicho esquema no ha evitado el aumento de la deuda pública a lo largo del tiempo.
Por ello, consideró fundamental reforzar el marco fiscal y garantizar una mayor transparencia y supervisión sobre las operaciones extrapresupuestarias.
De acuerdo con el FMI, estas medidas permitirían respaldar el proceso de consolidación fiscal y mantener una relación más clara entre las reglas presupuestarias y la evolución de la deuda.
