Para servir a Nuevo León
Raúl Guajardo Cantú
En este espacio hemos insistido en que los partidos políticos buscan su provecho y no el de los ciudadanos, el cual se supone, o al menos muchos suponemos, debe ser el objetivo del Estado.
En este momento debería ser obvio si los partidos en Nuevo León buscarán, aunque sea porque el próximo es año electoral, satisfacer las necesidades existentes entre la ciudadanía o llevar agua a su molino, precisamente con miras a la elección que se llevará a cabo a mediados del 2027.
Por estos días se analiza el presupuesto para el próximo años y ya estamos viendo cómo ese “análisis” se está convirtiendo en un enfrentamiento entre el gobierno estatal y el Congreso local, mientras el gobernador cita en Palacio de Cantera a los diputados y distintas fuerzas locales, los legisladores hacen lo propio en otro recinto, todo porque quieren ver quién tiene más fuerza, incluso hay ahí personajes que están intentando alcanzar alguna que otra candidatura en el próximo proceso electoral.
No se habla por ningún lado de proyectos, de acciones gubernamentales, sino del reparto del presupuesto, a quién le va a tocar qué, precisamente porque, suponemos, gracias a ese reparto pueden lucirse con miras a que sus partidos alcancen sus objetivos en el proceso electoral en el cual ya estamos inmersos.
Los problemas del estado continúan intactos, movilidad, inundaciones cada que llueve, baches por toda el área metropolitana, educación media superior y superior viendo más hacia el pasado que hacia el futuro, seguridad con calidad muy distinta en las diferentes zonas del área metropolitana y puede usted continuar anotando todo lo que le preocupa en lo particular de acuerdo en el lugar en que vive, pero en el presupuesto lo primero que se pelea no es la realización de proyectos específicos, sino la disposición de fondos generales que pueden ser utilizados más o menos a discreción en cada aspecto presupuestal y en cada nivel de gobierno.
Si los diputados y el gobernador realmente quisieran obtener recursos para satisfacer las necesidades de los nuevoleoneses, seguramente veríamos un presupuesto pleno de proyectos que vinieran a resolver los problemas que aquejan a la entidad y no bolsas generales para ser utilizadas discrecionalmente por cada uno de los niveles y organismos gubernamentales.
Sabemos que pedir este tipo de consideraciones a los políticos es como predicar en el desierto, pero consideramos que quienes tenemos la oportunidad de dirigirnos a los ciudadanos a través de estos espacios estamos obligados a hacerlo, independientemente de si son tomados en cuenta o no.
El título de este texto proviene de un recuerdo infantil de un episodio del programa, “Dimensión desconocida”, en el cual se narra la relación entre unos extraterrestres “amigables” que invitaban a visitar su planeta, cuando llegaron a la Tierra trajeron consigo un libro en su idioma sin traducción, al paso del tiempo y de miles de personas que habían ido al planeta de los nuevos amigos sin que nadie regresara, alguien descifró el título “Para servir al hombre”, el problema es que era un libro de cocina, no vaya a ser que los políticos sean como esos extraterrestres.
