Transportistas realizan paro en tres puntos de Nuevo León
Monterrey, NL.– Transportistas de Nuevo León se movilizaron este lunes en tres puntos de la zona metropolitana de Monterrey para sumarse al paro nacional del sector y exigir mayor seguridad en las carreteras, además de respuestas de las autoridades ante los problemas que enfrenta la industria.
Las concentraciones se realizaron en la carretera a Laredo, a la altura del kilómetro 14.5, en Escobedo; en la carretera a Saltillo, en el entronque con García, y sobre la Carretera Nacional, en el municipio de Allende.
En el primer punto, alrededor de las 8:00 horas, unos ocho camiones de carga se estacionaron a un costado de la carretera, frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR).

Integrantes de la Organización Integradora de Derechos Convencionales (Indeco), la Alianza Mexicana de Organización de Transportistas (Amotac) y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) participaron en las movilizaciones, en las que se acordó no bloquear las vialidades.
Edmundo Espinosa Comatzí, vicepresidente nacional de Indeco, sostuvo que el gremio decidió mantener la protesta ante la falta de soluciones a sus demandas.
“El transporte ya no aguanta más”, afirmó, al señalar que las manifestaciones realizadas anteriormente no han logrado una respuesta suficiente de las autoridades.
El representante cuestionó los reportes oficiales que apuntan a una disminución de los delitos contra transportistas, al asegurar que continúan los asaltos, el robo de mercancías y las agresiones contra operadores, incluidos homicidios.
Explicó que existen incidentes que no llegan a denunciarse y advirtió que diversas regiones del país, entre ellas Puebla, Veracruz, el Estado de México y zonas del centro, el Bajío y el Pacífico, mantienen problemas de inseguridad para quienes trasladan mercancías.

En Nuevo León, indicó, los robos persisten principalmente en el Libramiento Noreste y el Periférico, donde, según dijo, operan grupos delictivos que amenazan a los conductores y dificultan la presentación inmediata de denuncias.
A la inseguridad se suman, de acuerdo con los transportistas, los costos de operación, el encarecimiento del diésel, las cargas fiscales, la sobrerregulación y la reducción de subsidios para el pago de casetas.
Los participantes señalaron que buscan condiciones más seguras para trabajar y medidas concretas que permitan atender las dificultades económicas y operativas que enfrenta el autotransporte de carga.
