jue. Feb 19th, 2026

Dos semanas después de la reanudación de actividades económicas en Texas, los casos de coronavirus van al alza, siguen surgiendo nuevos brotes y, en el restaurante Guero’s Taco Bar de Austin, donde se puede ver ocasionalmente a algunas celebridades, el registro de cada comensal y el sitio donde se sentaron se lleva a cabo a regañadientes.

“Parece una enorme invasión a la privacidad”, comentó la propietaria del restaurante Cathy Lipincott, quien pese a eso trata de cumplir con las directrices de salud pública de Austin al pedirles, mas no requerirles, a los comensales que den su información.

Pocos estados están levantado restricciones más rápido que Texas, donde las órdenes de permanecer en casa expiraron el 1 de mayo.

Con las infecciones aún en aumento, incluidos 1,458 casos nuevos y 58 muertes el jueves, el gobernador Greg Abbott ha defendido el ritmo, enfatizando que las tasas de hospitalización e infección son estables, y señalando que las 1,200 muertes de Texas siguen por debajo de las registradas en estados similares, como California y Florida.

Pero en la antesala de que expiren más restricciones el lunes, incluidas las que se impusieron a los gimnasios, crece un enfrentamiento político en torno a los planes de algunas ciudades grandes para mantener ciertas restricciones en vigor.

La disputa pone de manifiesto la brecha entre los demócratas que gobiernan ayuntamientos y los líderes del Partido Republicano, quienes toman las decisiones en la capital de Texas, uno de varios estados donde funcionarios locales y gobernadores han discrepado por las restricciones durante la pandemia.

Por Admin

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