Por Salvador Hernández LANDEROS
Dicen que “el que pega primero, pega dos veces” y por ello mismo, la alcaldesa Cristina Díaz Salazar, ya les sacó doble ventaja a los pasmados alcaldes.
Hace días, el 21 de julio, les escribimos en www.diariodigitalmx.com que las medidas a causa del Covid-19, debían ser parejas. “Todos coludos o rabones”.
Y no sólo puso la muestra a los alcaldes, también al gobernador y su tesorero. De paso se llevó de encuentro a los diputados que le pegan al “Tío Lolo”.
En “Todos coludos o rabones”, le señalamos que, así como en las empresas, también en el sector oficial había actividades declaradas no esenciales.
Así como los trabajadores aceptaron reducir hasta un 50% su salario para conservar el empleo, igual se podía hacer con la burocracia en general.
Al gobernador y al tesorero Carlos Garza, le sugerimos que, en lugar de hacer recortes en algunas áreas, que redujera el salario a los altos funcionarios.
Otra sugerencia fue cabildear con los sindicatos de burócratas para reducir sus percepciones. Y si nadie aceptaba, que pidiera apoyo a Santiago Nieto.
La alcaldesa de Guadalupe se puso las pilas y ante la situación económica de su administración, aplicó un recorte de mil pesos a sus trabajadores.
Cristina Díaz se sentó con el dirigente del sindicato de burócratas, Héctor García y acordaron la medida con la intención de preservar los empleos.
Es justo reconocer la sensibilidad y solidaridad de la alcaldesa y el dirigente para con la sociedad civil, que se ha visto afectada en su salud y economía.
Y pues con la pena para con los alcaldes Adrián, César, Javier y Zeferino. Que reconozcan esta vez, que una mujer, mostró más oficio político que ellos.