lun. Feb 16th, 2026

Óscar Tamez Rodríguez

El presidente acusa de conservadores, casi igual a traidores a la patria a los clasemedieros, los define como aspiracionales, gente con anhelos de superación.

¿Qué es una persona aspiracional? Sintetizando: se trata de una característica de las personas quienes desean poseer más de lo que les es posible, se vincula a estrategias de marketing para impulsar el consumo de un producto y responde a una actitud basada en el consumo.

Un término similar es el de las aspiraciones. Toda persona con aspiraciones pretende una mejor condición de vida, para ello se plantean metas y la ruta para alcanzarlas, aunque no sea tal cual una planeación estratégica, al interior del individuo se realiza el proceso de planeación.

Ambos conceptos son similares, sin embargo, pudieran tener connotaciones diferentes, los primeros son irrealistas, pretenden cosas materiales a las cuales les es imposible acceder, al menos en condiciones normal. Los segundos son realistas, saben que con esfuerzo se obtienen mejores ambientes de vida, no sólo en lo material, sino en lo emocional y social.

La clase media es de aspiraciones y esfuerzo, ejemplos tenemos cada lector. Tomando en cuenta que hasta 1950 del siglo pasado, la población era predominantemente rural, con alto rezago educativo, sin seguridad social, atención médica y viviendas en condiciones paupérrimas; entonces muchos de nosotros provenimos de esa gente construida a base del esfuerzo.

Que el presidente acuse y denueste a las clases medias por pretender mejores condiciones sociales, económicas y culturales para ellos y sus familias es simple provocación, es lanzar carne fresca a medios y opinadores.

Ante el pobre éxito de su provocación, el presidente lanza otro petardo distractor, propone desaparecer las senadurías y diputaciones plurinominales.

Podríamos gastar litros de tinta para explicar porque son necesarias las curules de representación proporcional del poder legislativo en una democracia como la mexicana. Podemos explicarlo desde la teoría política, la participación ciudadana, la historicidad, la geopolítica nacional, en todas hay argumentos sólidos para derrumbar la lamentable intención.

En contra de las explicaciones técnicas estaría el encono de la población, la desinformación, las creencias (que lamentablemente con frecuencia son ciertas) sobre la incompetencia de muchos legisladores y el costo oneroso que representan.

De nuevo, una bomba de humo para distraer la opinión pública de los asuntos torales. Pero si no fuera un exceso en sí mismo esto que vivimos, renueva el circo de la rifa del avión presidencial, sólo que ahora con inmuebles incautados.

La rifa ha sido el fraude más grande de la historia reciente, no hubo rifa de avión, no se vendieron los boletos y lo peor, a los ganadores no se les entregó el premio. Una farsa que habrá de consignarse en la historia nacional.

Sobre las plurinominales sólo puedo agregar que urge una nueva distritación, aumentar de 300 a 400 las diputaciones por mayoría relativa, el esquema actual está rebasado; junto a esto, disminuir, supervisar y sancionar los gastos del hoyo negro llamado poder legislativo.

La representación proporcional es la solución a la tiranía de las mayorías en las democracias donde hay más de dos opciones ideológico-políticas.

Todo lo escrito en párrafos previos se reduce a una expresión: distractores. Distractores para que no se hable de la corrupción en la Línea 12 del metro donde salpica a la cúpula de la 4T. Distractores para no centrarnos en el albazo pretendido en el poder judicial.

www.historiadores.orgwww.estudiospoliticos.mx
www.Twitter.com/@EstudiosMxwww.Facebook.com/EstudiosPoliticos.mx

Por Admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *