Julio César Chávez se despidió del ring en una noche que se esperaba mágica para la dinastía Chávez, pero que terminó por evidenciar el declive en la carrera de sus hijos Omar y Julio César Chávez Jr.
Omar Chávez cayó ante Ramón “El Inocente” Álvarez, hermano del Canelo, por decisión unánime, y terminó con un corte en el rostro que lo dejó completamente ensangrentado.
El segundo descalabro de la familia Chávez lo vivió el Junior, quien cayó también por decisión unánime ante Anderson Silva, un excampeón de la UFC que se quedó con la victoria en el Estadio Jalisco.
El César del Boxeo fue el único que se llevó las aplausos tras demostrar a sus 58 años su gran calidad ante Héctor Macho Camacho Jr.

Tras su pelea de despedida, Chávez se sinceró y evidenció que ninguno de sus dos hijos se esfuerza para prepararse como deberían, algo que quedó expuesto tras las derrotas que sufrieron.
”Este es un cuento de nunca acabar. Prefiero que se retiren y ya a la chingada. Porque si no se van a preparar a conciencia de qué sirve”, aseguró El César del Boxeo.
Se arrepintió de haberlos incluido en su cartelera de despedida
En la conferencia de prensa previo al combate ante “Macho” Camacho, JC Chávez reconoció su arrepentimiento por incluir a sus hijos en la función, pues ya anticipaba que podrían quedar en evidencia.
”Quisiera que estuvieran chicos, ahora de grandes como chingan, la neta. Me tienen estresado, ha sido una chinga. Me arrepiento de haberlos metido, porque yo hubiera hecho mi exhibición alegre”, aseguró.