Monterrey, N. L- Murió el ingeniero César Lazo Hinojosa, uno de los mejores alcaldes de Monterrey durante la época (1967-1969) del milagro mexicano cuando se crecía a tasas de seis y hasta siete puntos.
Egresado de la Facultad de Ingeniería Civil de la UANL, tenía 89 años de edad y desde estudiante participó en el desarrollo de Ciudad Universitaria y hasta en la construcción del estadio universitario de fútbol.

Su paso por la UANL dejó honda huella como secretario y profesor en la Facultad de Ingeniería Civil, pero también como uno de los constructores de la facultad de Leyes; en el diseño de la Facultad de Comercio y Administración y la Facultad de Arquitectura y la supervisión de la cimentación de la Rectoría tienen también plasmado su sello profesional.
Con el gobernador Ignacio Morones Prieto tuvo una breve participación, aún como estudiante de Ingeniería junto a otros compañeros, en los inicios de la canalización del río Santa Catarina. También como estudiante estuvo en los trabajo de edificación del puente Zaragoza que cruza el lecho del Santa Catarina.
Pero fue con el gobernador Eduardo Livas Villarreal que lo invita a la dirección de Desarrollo de Obras Públicas y para 1964 ya era diputado local; meses después dirigente de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP) el bastión priísta y a la postre, el constructor del actual edificio cenopista en la avenida Morones Prieto, antigua Independencia.

Cómo edil destacan obras como la construcción de mercados, los cuatro centros cívicos aún existentes en la Ciudad, la rehabilitación de grandes núcleos habitacionales como la colonia Moderna que estaba en la inmundicia y el mantenimiento permanente de calles y servicios públicos.
Lazo Hinojosa buscó infructuosamente la candidatura al gobierno de Nuevo León y, se opuso a la designación de Pedro Zorrilla Martínez como candidato y a la postre gobernador.
Con Lazo Hinojosa se va una pléyade de alcaldes con bonhomía, cercanos a la gente, forjados en la lucha diaria del trabajo y que en esa época sentaron los cimientos para lo que hoy es la gran Ciudad de Monterrey.