Por Rogelio Romero
Estados Unidos.- El presidente Donald Trump, advirtió que si los gobernadores y alcaldes en los 15 estados donde se han presentado saqueos y disturbios, no utilizan en forma correcta a la Guardia Nacional para frenar la ola de violencia doméstica, podría llamar al ejército para resguardar el orden, acabar con los daños a comercios así como terminar con los disturbios en las calles, que ya cumplen seis días a lo largo del país.
En un mensaje televisado se dirigido a la nación, Trump llamó “terrorismo doméstico” a los actos vandálicos y de violencia, que se han registrado en por lo menos 40 ciudades a lo largo del territorio estadounidense.
Recalcó que muchos de estos violentos incidentes han sido provocados por miembros de la “Antifa” (movimiento antifascista), supuestamente infiltrados en las manifestaciones pacíficas.
Desde el pasado sábado, Trump empezó a manejar la idea de que la izquierda radical es la causante de la violencia que se ha presentado, durante las marchas de protesta que realizan miles de estadounidenses, por el caso del homicidio de George Floyd.
Ademes por órdenes del presidente se estableció el toque de queda en Washington a partir de las 19:00 horas, y la vigilancia se reforzó a un más, con la presencia de elementos castrenses.
DISTURBIOS
Laa agencias policiales a lo largo del país reportaron alrededor de 5700 arrestos de manifestantes.
Atlanta, Nueva York, Los Ángeles y Filadelfia son algunas de las ciudades que volvieron a experimentar fuertes disturbios por parte de manifestantes, que repitieron las mismas acciones de vandalismo y daños materiales a edificios así como negocios.
Ademas de exigir al gobierno, un castigo de justicia ejemplar, contra los policías que participaron en el violento incidente que pudo ser la causa de la muerte de George Floyd, en Minneapolis hace una semana.
CRITICAN A TRUMP
Martin Luther King III criticó las palabras del presidente Trump de “dispararle a quienes saquean durante las protestas”.
El hijo del icónico líder social Martin Luther King, señaló que esa no era forma de enfrentar la situación de personas que reclaman por legítimo derecho un acto de injusticia.