*Presenta Familias Fuertes, Cristianos Unidos por México, protocolo para apertura
David Casas
Monterrey, N. L- Si las condiciones epidemiológicas lo permite, los templos religiosos abrirán sus puertas en Nuevo León el próximo 15 de junio, con las medidas sanitarias requeridas por la autoridad para evitar posibles contagios.
De acuerdo a un informe al respecto de la Dirección de Asuntos Religiosos del gobierno de Nuevo León, cuyo titular es Gregorio Treviño Lozano, se les informa sobre las condiciones en que deben reaperturar.
Informa a las autoridades religiosas y ministros de culto que coordinen la preparación de la fase previa de reapertura de las actividades a un 50 por ciento si las condiciones epidemiológicas lo permiten.
No deberán realizar reuniones o cultos de más de 20 personas y tendrán que guardar la sana distancia de 1.5 metros, así como medidas de seguridad desde la entrada y al terminar el servicio religioso donde todos tendrán cubrebocas y sanitizados los espacios entre otras medidas.

Al respecto, Juan Manuel Alvarado, de la agrupación Familias Fuertes, Cristianos Unidos por México, dio a conocer el manual de protocolos de reapertura de templos que elaboró esa asociación y que aprobaron las autoridades.
Ahí se destaca la formación de un comité de salud, la toma de temperatura a la entrada, templos y áreas limpios con cloro y desinfectantes antes y después del culto, ventilación de los espacios, señalización de medidas de seguridad, separación de sillas y bancas entre otras medidas.
Se deja a consideración de los pastores realizan dos o tres servicios pero dejar tiempo suficientes entre los mismos para sanitizar y desinfectar.
Por su parte, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, presentó a las autoridades los protocolos que consideran primordiales para vivir lo nuevo que esta situación presenta.
“Estos protocolos, fueron recibidos con beneplácito por nuestras autoridades, a quienes agradezco sus atenciones para con nuestra Iglesia y para los hermanos de otras denominaciones que formamos parte del Consejo Interreligioso del Estado”.