Por Salvador Hernández LANDEROS
Si el edificio del Congreso Local tuviera voz y movimiento, estaría temblando y gritando: “Qué vengan los bomberos que me estoy quemando”.
De hecho, el edificio del Congreso Local está ardiendo, además de vergüenza, también por el ardor que traen algunos de los legisladores.
“El dantesco incendio” que se siente en el edificio, es por la “Divina Comedia” que están representando varios diputados muy comprometidos.
Ahora que, después de la quema de camiones de la Eco-Vía y el incendio en el área de sistemas de la Secretaría de Finanzas, todo puede suceder.
No estaría por demás que el diputado Boni, de la Comisión Anticorrupción exigiera que, a partir de esta noche, Bomberos y PC custodiaran el edificio.
No le vayan a salir luego conque “a Chuchita la Bolsearon”. Qué se fundieron unos circuitos, qué hay una falla en la estructura o que el drenaje se tapó.
Sabrá Dios cómo le vayan a justificar un cierre temporal del edificio legislativo, luego de detectarse cinco contagios entre el personal activo.
En el transcurso de este día o mañana, el Secretario de Salud, debe dar a conocer los resultados de las casi 160 pruebas de Covid-19 realizadas.
Para varios diputados es extraño que, así como cerraron el Congreso, no lo hicieron con Palacio de Gobierno donde se contagiaron varios empleados.
El diputado Bonifacio ya convocó para el lunes a las 11:30 a la Comisión en el vestíbulo o la explanada, para dictaminar el expediente 11841.
Por lo pronto, el TEPJF declaró infundados dos recursos con los que Manuel buscaba frenar su sanción y que, el lunes, todos acudan con cubre-bocas.